Hablemos de comedia con mayúsculas, hablemos de The Office

jueves, 22 de abril de 2010


Entre tantas tramas corales con finales para Dios sabe cuándo, y argumentos cada vez más rocambolescos, conviene refrescar la memoria y rescatar del olvido una serie que sigue viva, muy viva para los que amamos la buena comedia. Sabemos de sobra que 'How I meet your mother' a perdido toda su frescura, que se ha convertido en un producto agradable pero poco más. De 'The Simpsons', cuanto menos hable, mejor, porque no soporto ver a mi segunda familia haciendo el gilipollas intentando rescatar a un público que se siente muy a gusto con el nuevo papá de América, un retrasado mental llamado Peter -adalid de lo absurdo y del humor más políticamente incorrecto, cosa que nos encanta-. También hay por ahí una tal 'Modern Family' que provoca risas, es amable y cae bien a todos. Pero la comedia sobre la que hoy escribo supera a todo cuanto haya visto antes. Está más allá de las comedias de situación que tanto nos han gustado. Se trata de 'The Office', tal vez, la mejor serie de humor de todos los tiempos, justo detrás de 'Friends'.


Y aquí viene la pregunta del día: ¿puede ser entretenida una serie que trata sobre la vida de unos 'simples' oficinistas? Prometo que sí, y subo la apuesta. 'The Office' me ha patrocinado algunas de las mejores carcajadas que he tenido en toda mi vida. Momentos en que se te saltan las lágrimas y dices, "esto no puede ser tan bueno", son habituales en esta producción de la ABC. La clave la tiene un tal Steve Carrell, un Dios de la comedia que bebe de los maestros del género -Monty Python entre otros-. El absurdo más tremendo, hilado muy fino gracias a unos personajes bien construidos y sobre todo, humanos, hacen de colchón para gags y situaciones de auténtico esperpento que protagoniza con absoluta maestría el señor Carrell.

El guión es, en apariencia, sencillo: todo transcurre en una sencilla oficina de algún pueblo perdido del Estado de Pensilvania, en la que trabajadores americanos de toda edad, raza y religión, viven su día a día. La sal a este plato se la añade un jefe absolutamente desquiciado -Carrell-, tan complejo, profundo y rico en matices que va más allá de la estupidez, la infantil inocencia o la maldad adulta. Él propiciará momentos de carcajada que el resto de protagonistas -porque, al fin y al cabo, todos lo son- se encargarán de vivir con su peculiar forma de ser.

Lo más original de todo es que la historia viene narrada a modo de falso documental, lo que refuerza el peso en la interpretación de los actores, y da pie a numerosísimas situaciones cómicas que de otra manera no se podrían dar.

Y ahora cierro el pico, os dejo la muy poco prometedora openning, y el enlace para verlo online.

¡Ah! Se me olvidaba, IMPRESCINDIBLE verlo en inglés, con sus subtítulos eso sí, pero en versión original. De otra manera, veréis una serie muy diferente.

2 comentarios:

Unknown dijo...

Buenas Jaime!

La serie ha de ser buena, si se parece aunque sea un poco a la versión inglesa de la BBC (The Office UK version).

Cuando acabe con la serie inglesa,que es hilarante, empezaré con tu recomendación.

Un saludo!

Jaime Martín dijo...

Qué grande eres Juanlu! En serio, esta serie es de lo mejor del momento. Ya van por la 5º temporada y sigue tan fresca como el primer día.