Desengaños

lunes, 17 de mayo de 2010


[...] una octogenaria que sobrevivía con alimento para gatos, era la “viuda de un obrero metalúrgico retirado. Su esposo había trabajado toda su vida en las fundidoras del centro de Pensilvania, confiado en las promesas de las grandes empresas y del sindicato de que, por sus 30 años de servicio, tendría una pensión y atención médica durante su retiro”...

La cita está intencionadamente sacada de contexto, y es que Noam Chomsky la utiliza en su último artículo para Público, para exponer la débil malla social que protege a los trabajadores de Estados Unidos. Me ha parecido oportuno rescatarla a raíz del recorte en el gasto público anunciado por el presidente Zapatero y, más aún, ante la vergonzosa pasividad de los sindicatos españoles, que se esconden detrás de declaraciones de broma -"lo que menos necesita este país es una Huelga General"; Toxo (CC.OO)- mientras cuentan el dinero que 'recaudan' gracias a las subvenciones del Estado. Y así, de paso, le siguen el juego a ese grandísimo empresario, valedor de los derechos de los trabajadores y presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, quien asegura que "el país no está para ningún tipo de huelga"
Claro que no, lo suyo es quedarse en casa viendo 'Sálvame' mientras poco a poco nos provocamos una embolia cerebral por gilipollas. Porque mola que la inversión española en I+D sea de cachondeo, que la Sanidad se deteriore a marchas forzadas -con, por ejemplo, 50.000 madrileños en lista de espera para operarse, al igual que estuvo en lista de espera Su Majestad Don Juan Carlos-; como también es buena señal que la Educación esté a la cola de Europa, o ese insignificante porcentaje de parados que hay en España no deje de crecer... ¡No hagáis Huelga General! ¡Salid a la calle sólo para celebrar el triunfo de vuestro equipo de fútbol favorito! ¡Confiad en los Sindicatos, que saben lo que hacen!




Afortunadamente, todo tiene un límite y en este país parece que estamos llegando a él. En Democracia existen herramientas para exigir tus derechos, y una de ellas es la Huelga General, tan legítima como cualquier otra.

Pero claro, para eso hay que creer en la Democracia y en quienes nos representan. Porque cuando se pierde la fe...

..."En vez de ello, fue uno de los miles que no recibieron nada porque la incompetente administración de las fundidoras y el sindicato corrupto (por no mencionar al Gobierno) irrumpieron en sus fondos de pensiones y robaron su retiro. Todo lo que ella tenía para vivir era la Seguridad Social"

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo Jaime, gracias por seguir conservando la actitud crítica y de denuncia sin dejarse llevar por la corriente que parece coger todo el mundo; esa de "arreglémoslo entre todos", AMP "Actitud Mental Positiva", Carpe Diem, etc. ¿No somos conscientes de que son herramientas para reforzar y legitimar con más fuerza si cabe el discurso dominante?
Gracias por seguir al pie del cañón aun con los tiempos que corren.

Lourdes