Welcome back TIGER!!!

martes, 16 de marzo de 2010

Tres meses después de que anunciara su retirada indefinida de los campos de golf, vuelve Tiger Woods, vuelve el mejor golfista de la 'edad moderna'. Puede que lo haga por presiones de sus sponsors o por petición expresa de la PGA (las audiencias han caído enormemente en su ausencia), pero tengo la sensación de que su retorno 'tan temprano' se debe al amor que siente por este deporte.

Y sólo podía regresar en el Masters de Augusta, torneo que allá por el mes de abril de 1997, presentaba al mundo a un inberbe golfista que cambiaría la historia del Golf. En cuatro de las mejores rondas que se han visto en el para muchos 'mejor campo del mundo', Woods consiguió tres records difícilmente superables: Menor cantidad de golpes en 72 hoyos (270), mayor diferencia con el segundo clasificado (12 golpes) y jugador más joven en ganar el torneo (21 años).

Tras aquella exhibición comenzó una hegemonía en la que ha sumado 14 'majors', que le sitúan como el segundo jugador con más 'Grand Slams tras el legendario Jack Nicklaus (18), y otras 56 victorias para un total de 70 a lo largo de su carrera, un registro sencillamente espectacular e inmensamente complicado debido a la cantidad de grandes jugadores que semana tras semana intentan recortar diferencias con el californiano.

A parte de sus enormes estadísticas como profesional, poco se sabía de su vida personal hasta que demostró que todo elegido tiene tropiezos, y éste fue muy notable. Desde el ya famoso 12 de diciembre de 2009 mucho se ha hablado de sus infidelidades y el deseo de recibir un tratamiento especial para recuperar a su familia y el respeto de sus compañeros. Todo eran especulaciones hasta que Tiger dio la cara para pedir perdón; pero como siempre, se volvió a juzgar si estaba siendo sincero o no, porque parece ser lo único importante o interesante para muchos, el morbo.

Pues a mi me interesa el deporte y la noticia es el retorno de uno de los mejores deportistas de la historia, un dominador únicamente comparable con otros como Roger Federer o Michael Jordan. En apenas un mes, el famoso 'Amen Corner' del Augusta National recibirá a Eldrick Woods con los brazos abiertos y las televisiónes americanas ya se frotan las manos, porque le necesitan, porque el golf le necesita. Welcome back Tiger!

Emilio Caballero

Todo comenzó en Guadalcanal


La lancha de transporte avanza hacia la Isla de Guadalcanal. Hace un calor húmedo, ¿o tal vez son los nervios? Los soldados se miran unos a otros a los ojos, revelan tímidamente su miedo. Uno vomita, otro reza, un tercero mira la foto de su chica y el de atrás, termina su cigarrillo y prepara su rifle. El silencio pulsa en los oídos de los jóvenes... de repente se baja la compuerta y... nada. No hay batalla, han llegado tarde y la playa ya está tomada por otro pelotón, otra compañía o lo que sea.

Decepción. Decepción de ellos, los soldados, y leve decepción nuestra, mía, la del espectador. Todos esperábamos con muchísimo interés lo nuevo de un tal Spilberg y otro al que llaman Tom Hanks. La actual sequía de series de calidad nos empujó a creer en la nueva criatura de este matrimonio de Hollywood. Ya sabemos que Lost no termina de funcionar en su última temporada, que Flashforward fue el timo de la estampita, que a Dexter le queda una eternidad para volver, y que los lagartos de V no son nada nuevo bajo el sol; por eso precisamente necesitábamos de esa guerra en el Pacífico. De nuevas historias humanas. De nuevas explosiones. Necesitábamos un nuevo 'Band of Brothers', un verdadero clásico de las mini series que, con sólo 10 capítulos, nos hizo llorar como críos.

Pero anoche vi poco de eso en 'The Pacific'. La receta es la misma que gestó a su hermano mayor: documentación histórica, testimonios reales a modo de documental, banda sonora de lujo, y una cuidada fotografía y ambientación, que deberían abrigar a personajes completos, a historias que enganchen. Pero ese es el problema. La transición entre el mundo civil -véase, la ciudad y la vida cotidiana de los chicos protagonistas de la historia-, y la crudeza de la guerra, es demasiado rápida; un día estás cogiendo un tren, y al siguiente metido hasta el pecho en un agujero en alguna isla perdida. No me gustó nada. Necesito conocer mejor la vida de esos chicos, necesito saber de dónde vienen. Mucho me temo que en este 'Band of Brothers 2', los personajes se van a quedar flojos.

Tampoco me agradó la alarmante ausencia de espectacularidad. Ya sé que en Iwo Jima tendré toda la casquería que necesite, pero ayer esperaba algo más que un frugal combate en mitad de la noche, a los 40 minutos del episodio.

Cerrando con lo negativo, comentar que me quedé con las ganas de originalidad en la narración. Será que me he aficionado a lo raro, pero que me cuenten una historia en sentido cronológico normal me irrita, más cuando en 'Band of Brothers' tuvimos un primer episodio espectacular en este sentido.

Y ahora lo que sí me gustó. Se nota quién está detrás del proyecto. Aunque escasos, hubo varios momentos de auténtico arte en 'The Pacific'.

Atención, mini spoiler:

la secuencia en la que queda un último japonés con vida, y los norteamericanos se dedican a jugar con él, me pareció sobrecogedora. Me encantó la humanidad de uno de los personajes, protagonistas, que decidió terminar con el sufrimiento del enemigo a expensas del mosqueo de sus compañeros, que se lo estaban pasando pipa disparándole.

Por otro lado, 'The Pacific' promete mucho, es tal vez su mejor virtud a estas alturas. Ayer disfruté de gotitas de calidad, pero estoy convencido de que terminaré apagando la sed de espectacularidad.

Tan sólo espero que sean fieles a la historia -como lo intentaron ser en 'Band of Brothers'-, y que igual que se cuenta cómo comienza la Segunda Guerra Mundial para los yankis, también expliquen con pelos y señales cómo termina -Hirosima y Nagasaki.

CR9 e Higuaín encienden la calefacción del 'Pellegrini Project'

lunes, 15 de marzo de 2010

Por todos es conocido el frío que hace en Valadolid en invierno, y más en uno como este, el más gélido de las últimas décadas. Allí aterrizaba el Madrid tras una agitada semana en la que cayó eliminado de su competición favorita, la Champions League. Con medio equipo cuestionado, Pellegrini tenía la difícil misión de mentalizar a sus jugadores para aunar esfuerzos en pos de conseguir el título liguero.

Tras la contundente victoria del Barça ante el Valencia minutos antes, el Real Madrid estaba obligado a ganar en un campo que últimamente no se le daba demasiado bien. Los blancos comenzaron como el tiempo, con las ideas congelas y sin capacidad para coger el mando del partido. En la primera media hora, el Valladolid parecía el líder y no el equipo que no gana desde el año pasado. Los de Onésimo no necesitaron radiadores para calentar el partido e incluso pudieron adelantarse en el marcador si Mejuto hubiera visto un clamoroso penalti de Sergio Ramos. Tras ver como el juez del partido no estaba por la labor de hacer su trabajo, decidieron dejar de jugar al fútbol y comenzar a emplear el juego duro, actitud criticable pero entendible tras la arenga de su capitán a principios de semana.

El Madrid luchaba contra el frío, el juego sucio del rival y su baja moral, por lo que debía olvidarse de la excelencia y aplicar su mejor virtud, la pegada. Esta actitud le puso con dos goles de ventaja antes del descanso; casi sin querer, un 'tomahawk' de CR9 y un remate de Higuaín tras un maravilloso centro de Van der Vaart ponían el partido del lado blanco; efectividad total.

Está claro que el 'ingeniero' quiere hacer buen fútbol pero no todos los campos lo permiten, y para que su proyecto deportivo salga adelante, es necesario aprender a ganar en territorio hostil, como ya hiciera en Valencia o Tenerife. Es cierto que ni en Alcorcón ni en Lyon se demostró esto, pero ningún equipo ganador se creó de la noche a la mañana y menos a base de talonario. Como recordó el pasado miércoles Julio Maldonado 'Maldini' a traves de Twitter, al Barça de Guardiola y a la selección de Luis Aragonés se le dio la oportunidad de madurar y a la vista están los resultados.

Con el partido encarrilado y ya en la segunda parte, el Madrid tomó el control y ahí resulta fundamental la labor de Xabi Alonso, cada vez más liberado de presión y que agradece enormemente jugadores con buena salida del balón a su lado. Con Granero y Lass haciendo el trabajo sucio, Van der Vaart se convierte en el aliado perfecto del donostiarra para trasladar el balón a los de arriba; el holandés quizás no jugó su mejor partido, pero su movilidad y excepcional toque ayudan a olvidar que se invirtieron 68 millones en un jugador que le cerraría las puertas del Madrid. Estoy seguro de que Kaka' recuperará su mejor nivel, pero ahora mismo aporta mucho más al equipo el ex-capitán del Hamburgo.

El Madrid había encendido la calefacción y el ambiente del José Zorrilla no era tan frío como en la primera parte. Aun así, el Valladolid seguía empujando en busca de al menos un gol que regalar a su afición pero se encontró con la inexistente colaboración de Mejuto, que se tragó otro clamoroso penalti de Sergio Ramos, que hubiera supuesto la expulsión del sevillano, y con la sentencia blanca en una triangulación entre el Alonso, Ronaldo e Higuaín. Ya sólo quedaba tiempo para un desafortunado autogol de Raúl Albiol, y para que Higuaín completara su hat-trick; el argentino aprovechaba un rechace de Justo Villar tras un intencionado chut de CR9 para anotar su gol número 18 de la temporada y así responder a los tres tantos que Messi le había hecho dos horas antes al Valencia. El Pipita volvió a demostrar que en liga está lanzado pero por desgracia, está condenado a hacerlo en las citas importantes que en un fututo tenga la nueva galaxia diseñada por el 'ser superior'.

Victoria holgada del Madrid que mantiene el liderato, su espectacular ritmo anotador y calma los ánimos de su afición, resignada a conformarse con el título de liga, un premio a la regularidad que hace una semana provocaba auforia y ahora parece ser un título sin importancia, cosas del fútbol. Las semana que viene más.

Emilio Caballero

Reflexiones Post Trauma

jueves, 11 de marzo de 2010



Una vez más, y van seis, el Real Madrid volvió a caer eliminado en octavos de final de su competición favorita, la Champions. Este año, resulta si cabe más doloroso por el componente emocional que añadía que dicha final se jugara en el campo madridista. Lo que está claro es que serán otros quien se vuelvan a llevar la gloria y desde el Madrid se verá dicha final con anhelo y melancolía…

Ya en frío, y con papel en mano, veo como efectivamente la Champions es mucho más que la Liga. A priori parece lógico pensar que a la plantilla de este Madrid le de sobradamente para vencer a los franceses del O.L. Pero analizando ambos enfrentamientos, resulta que el O.L ha sido mejor que el Madrid en el cómputo general de la eliminatoria y es que esto es Europa, cualquiera puede vencerte. Pero no creo que ahí resida el verdadero problema del Real Madrid.

Florentino Pérez aterrizó entre sus fieles con la vitola de ¨ Gran salvador del Madridismo ¨ y lo cierto es que hizo prácticamente todo lo que debía; Es decir, fichó (casi) todo lo que tenía que fichar. Volvió asumiendo errores del pasado y con una seguridad en si mismo que ya la quisiera para sí algún que otro dirigente. Hizo un equipo campeón donde su única meta era ser contestatario con el mejor Barcelona de todos los tiempos y demostrar al mundo que su llegada iba a producir que el Real Madrid volviera a competir con los de la ciudad condal. Y ya sabemos que competir para el Madrid no existe si detrás no lleva la palabra VICTORIA.

Bien, pues precisamente ahí reside el problema del actual Real Madrid. Florentino creó un equipo para GANAR YA, pero nunca pensó que eso es TOTALMENTE IMPOSIBLE. Los equipos que ganan competiciones importantes y la Champions es el mayor trofeo de todos, son conjuntos que llevan un periodo de tiempo gestándose y no sólo eso, sino que los que mandan en esos clubes no se autoimponen una estúpida ley no escrita donde dice que si no se gana la Champions en el Bernabeu estamos hablando de un fracaso. Los equipos que ganan Champions, a los batacazos como el de anoche, se sobreponen con sosiego, calma y AUTOCONFIANZA, mucha AUTOCONFIANZA, que no es lo mismo que PREPOTENCIA.

Es cierto que todo el madridismo ansiaba esta Champions con la final soñada en el Bernabeu, pero ¿quién dijo que esto de vivir fuera fácil? Ante las adversidades, los que resisten se hacen más fuertes y compactos y ese es el camino, para que en breve pueda haber posibilidades reales de conseguir a la más guapa de la fiesta y deleitarla con un fantástico baile.

Es poco inteligente autoexigirse ganar una Copa de Europa, máxime cuando tu equipo es mayoritariamente nuevo. Recuerdo a Arssene Wenger, entrenador del Arsenal, que en verano dijo que esta temporada sería imposible que el Real Madrid pudiera lograr algún título. Un conjunto precisa de unas ideas que irremediablemente necesitan que pase un tiempo para asumirlas y ponerlas en práctica

Florentino volvió a hacer las cosas mitad bien, mitad mal. Sentó las bases del proyecto, pero se equivocó al poner un 2010 en la fecha de entrega de resultados.


Manu Bayona

Vaselina mentolada

martes, 9 de marzo de 2010


La generación Ni-Ni no existe. Existen los flojos, los macarras y los gilipollas de siempre, pero con tinte en el pelo, más o menos metal en la cara, y un móvil con el que grabar sus interesantes vidas.

La que sí respira y siente, es una generación de gente joven con ganas de hacer cosas. Con ganas de trabajar, de estudiar, de innovar, de viajar, y de prosperar. Ellos, nosotros, tú y yo, tenemos que abrirnos paso en un mundo difícil, lleno de mal agüero -que si cambio climático, guerras, fin del petróleo, edad de jubilación y pensión de fantasía, el hombre del coco...-. Pero si bien es cierto que suponemos el futuro de la sociedad, esa misma que tan mal nos mira ahora, también es verdad que somos el eslabón más débil de la llamada 'población activa'.

El paro español podría protagonizar una novela de terror, en donde el epílogo perfecto sería la tasa de paro juvenil, que es del 40%. Afortunadamente, como en toda historia de miedo, hay una luz al final del túnel que se llama CEOE, una agrupación de gente trajeada, muy seria, y que representa a muchísima más gente. Y estos tipos tan preparados, con una cartera de inversiones envidiable, y una preparación exquisita, han dado con la solución al problema, con la cuadratura del círculo.

Veamos el proceso, amigos:

  1. Estudias hasta los 18 años: tiempo en el que has conseguido un magnifico y valorado título de ESO y de Bachiller -ya mismo disponible con la firma del Príncipe de Asturias.
  2. Amplias tu formación hasta los 23/24/25...: donde conseguirás un fantástico título de las prestigiosas universidades españolas.
  3. Te pagas un Máster de 6.000 euros mínimo, a pagar en cómodos plazos. En este punto ya puedes tener fácilmente los 25/26/27...
  4. Por fin eres un joven bien formado. Perfecto, te ofrecemos unas prácticas no remuneradas durante un año, tiempo en el que trabajarás como uno más, con los derechos de un esclavo del siglo XXVII.
  5. ¡Vaya envidia! Eres un joven y experimentado trabajador de 27/28/29... ahora te ofreceremos un contrato diseñado para ti, ¡joven!: sin cotización a la Seguridad Social -te va a dar igual, porque dentro de 30 años no habrá dinero para tu pensión-, sin prestación por desempleo, claro, y sin derecho a indemnización por despido, para facilitar la movilidad entre los jóvenes de Europa.
Atención: ahora voy a utilizar un recurso para que me quede mejor el artículo, voy a terminar como empecé. La generación Ni-Ni no existe. Existen los políticos ineficaces, los empresarios usureros, los sistemas caducos y la desidia en general.

¿Un futuro desalentador? No... te regalan la vaselina.



Oda al fútbol

domingo, 7 de marzo de 2010


Los amantes del fútbol estamos de enhorabuena. Tardaremos muchos años en volver a disfrutar de una liga tan apasionante como la que tenemos ante sí.

Probablemente lo que ha ocurrido esta noche en el Bernabeu haya significado un golpe de autoridad incluso mas importante de lo que significa la victoria en si.

Se presentaba el Sevilla en Madrid con mucha velocidad de medio campo para adelante y eso fue lo único que supimos del conjunto nervionense; sus intenciones.

Tras una primera mitad en la que al Real Madrid le costó veinticinco minutos meterse en el partido, cuando lo hizo, fue para nunca más salir de él.

El partido se puso cuesta arriba cuando Dragutinovic, al comienzo de la segunda mitad, centró desde lejos para que una mala comunicación entre Xabi Alonso y Casillas convirtiera la remontada blanca en una mera quimera.

Los cambios estaban cantados y Pellegrini no tardó ni un instante en ejecutarlos. Un voluntarioso Arbeloa dejó el terreno de juego por Van der Vaart y un insustancial Lass hizo lo propio por Guti. El partido entonces tomó un nuevo cariz y el Real Madrid se volcó con ahínco sobre la meta defendida por un Palop, hasta el momento, escollo insalvable merengue.

Las bandas fueron magistralmente ocupadas por sorpresa por los laterales, y el centro del campo cambió totalmente de registro. Xabi, menos afortunado que de costumbre, se encontró rodeado de fenomenales jugadores con los que asociarse era lo más fácil. Van der Vaart aportó solidez, llegada al área y claridad de ideas y Guti, que decir de Guti que no sepamos… Guti aportó de nuevo, esa clarividencia que sólo él sabe aportar. Sus pases interiores descosieron a la defensa sevillista con precisión de cirujano.

Primero Ronaldo, que en todo momento sintió que debía ser el líder de este equipo y nunca falló en su responsabilidad. Más tarde Ramos, de cabezazo certero tras corner magistralmente botado por Van der Vaart y finalmente éste último, a pocos instantes del final del partido, materializaron una remontada épica que sitúa al Real Madrid como líder de la liga.

El Sevilla volvió a defraudar con un planteamiento de equipo pequeño que no hace justicia a la calidad que atesoran sus jugadores. Nadie duda de los resultados del equipo que dirige Manolo Jiménez, pero quizás ese sea el motivo por el que el técnico andaluz esté siempre en el ojo del huracán. Fue Palop quién evitó una sonrojante derrota sevillista en el Bernabeu.

Este encuentro significa el espaldarazo definitivo a Pellegrini que disfrutó del gol de la victoria como un aficionado más y minutos antes y con empate en el marcador, no le tembló el pulso al cambiar a Kaka por Raúl.

Manu Bayona

El sueño dorado de Messina

viernes, 5 de marzo de 2010


Según diversas fuentes cercanas a Doble Tecla, Manu Ginobili recalaría en el Real Madrid si finalmente decide abandonar la NBA tras la finalización de su contrato con San Antonio Spurs.

El eterno sexto hombre del equipo tejano, que firmó en 2004 un contrato por seis temporadas y 52 millones de dólares, promedia esta temporada 14 puntos, 4 rebotes y casi 5 asistencias en 54 partidos, uno de ellos como titular.