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Maneras de vivir

domingo, 12 de septiembre de 2010

Ayer se presentaba el nuevo Real Madrid de Mourinho en un Bernabeu que volvía a oler a fútbol. Tras un verano con el flujo informativo volcado hacia el nuevo entrenador blanco y un flojo empate a nada en Mallorca, había cierta ansiedad por ver qué imagen daría el Madrid ante un Osasuna que nunca lo pone fácil.

Horas antes del partido, algunos se llevaban una grata sorpresa al observar que Mou salía con todo lo que tenía, y se frotaban las manos tras la inesperada derrota del Barcelona en casa ante el Hércules. Esperaban disfrutar de una gran goleada que infundiese miedo, pero resultó que no se encontraron ningún recital, aunque sí muchos aspectos reseñables de este nuevo Madrid.

Desde el principio se pudieron ver los primeros cambios. Nada de salir en tromba para atemorizar al rival; primero orden defensivo, después control, de nuevo orden y finalmente obtener el premio de cualquier partido de liga, los 3 puntos, ya que aún no han instaurado una clasificación de 'jogo bonito'. Como ocurre en el mundo real ningún equipo comienza a jugar bien desde el primer partido, pero ya sabemos la paciencia efímera que se gasta en el 'Teatro de la Castellana'.


Al Madrid le costó cogerle el tempo al partido, en parte gracias al excepcional planteamiento de Camacho con las líneas muy juntas y saliendo lo más rápido posible al ataque. Kehdira y Xabi, más preocupados por no perder la posición, no encontraban buenas opciones en ataque y tuvieron que recurrir a Özil, a la postre el mejor de la noche. El alemán estuvo rápido, incisivo y sintonizó casi a la perfección con el ataque; concedió varias oportunidades de gol a sus compañeros e incluso estuvo cerca de estrenarse como goleador con la camiseta blanca.

En el ataque, Benzema completó un más que aceptable partido; no fue espectacular, pero ante lo visto anteriormente, supo a gloria y sabe que este debe ser su año si quiere triunfar en el Madrid. Por otro lado, la pareja Higuaín-CR7 estuvo más que espesa; el 'Pipita' desperdició tres ocasiones claras de gol y echó algo de menos unas cuantas rayas celestes en su camiseta, pero ya sabemos que el '20' blanco siempre responde a las criticas con goles. Por otro lado Ronaldo, tras su milagrosa recuperación, se perdió entre taconazos y algún que otro disparo lejano, aunque fue el encargado de dejar en bandeja el gol de la victoria a Carvalho, eso sí, tras desaprovechar una clarísima ocasión a pase de Özil.

Cosas de la vida, resultó que la primera victoria en liga del 'Mou-Team' llegó de la mano de un Ricardo, pero no el que lleva el ocho a la espalda. El portugués acompañó con fe un contragolpe e instauró la tranquilidad en un público que comenzaba a impacientarse a pesar de encontrarnos en los albores de la temporada. El Madrid ganó pero no hizo disfrutar a una hinchada que bostezó más que sonrió. Máxima rentabilidad; un gol, 4 puntos y por delante de su máximo rival.

Estas serán, como decía el gran Rosendo, las 'maneras de vivir' del nuevo Madrid: ganar, ganar y ganar. Es cierto que para muchos el camino para conseguir la victoria es sumamente importante, pero al final, sólo quedan los resultados y los títulos, que se lo digan a Pellegrini. La afición deberá decidir qué es lo que prefiere, porque de momento, ganar y hacer disfrutar están registrados por Pep Guardiola y su Barça. Sólo queda saber si un eternamente insatisfecho Bernabeu se acostumbrará a esto.

Emilio Caballero (Foto As.com)

Un círculo se cierra y, ¿otro se abre?

domingo, 25 de abril de 2010

Hace 16 años, un imberbe chaval de la cantera madridista tomaba la alternativa en la Romareda. Allí comenzaba una meteórica carrera que le ha llevado a convertirse junto a Di Stéfano en santo y seña del madridismo y de 'la roja'. Ese día, en un mano a mano con Cedrún, mandaba el balón a las nubes en lo que pudo ser su primer gol con la camiseta blanca.

Anoche su equipo jugaba en Zaragoza pero no se le esperaba como 'titularísimo', incluso había entrado en la lista de milagro tras superar una lesión, pero el destino le deparaba la oportunidad de volver a pisar el estadio en el que debutó. En el minuto 15 Van der Vaart caía lesionado y ante la sorpresa de muchos, el elegido para entrar no era Kaka', sino él. Salió corriendo como siempre; con ganas de participar y de sumar para el grupo, a pesar de las limitaciones que le imponen sus casi 33 años. Al poco de entrar tuvo una gran oportunidad tras un pase de Gutiérrez que envió al palo, pero poco se le vería más en la primera mitad y el Madrid echaba demasiado de menos al holandés caído.

Llegaba el segundo acto y casi todas las esperanzas madridistas de seguir la sombra del Barcelona recaían en los de siempre, Higuaín y Cristiano. Al argentino ni se le vio y el luso estuvo muy desacertado casi todo el partido. Con los dos goleadores merengues sin pólvora, apareció el menos esperado, el gran capitán, que surgió de la nada como en sus mejores tiempos para remachar a la red un pase de CR9; aquella pelota que no quiso entrar el día de su bautizo futbolístico, lo hizo anoche gracias a la garra y el coraje del '7', que habiéndose lesionado en la jugada anterior, sacó fuerzas para llegar al área y poner por delante a su equipo antes de ser sustituído con la Romareda en pie, en lo que pudo ser su último partido en Zaragoza con la elástica del Real Madrid.

Mientras la España 'de la meseta central' y 15 comunidades más buscaban un titular sobre el tercer máximo goleador en la historia de la liga, el Zaragoza pillaba una contra y Colunga hacía el empate, por lo que a Pellegrini no le quedaba otra que recurrir al hombre de los 68 millones. El Brasileño saltó al campo como un niño con zapatos nuevos y nada más salir tuvo la oportunidad de marcar, pero Roberto lo impidió. Minutos después y tras perder algún balón debido a la incactividad, Ronaldo le dejaba en bandeja otra oportunidad que no desperdició, cruzando con tranquilidad el balón ante la salida del cancerbero maño. Un gol que dejaba atrás la dichosa pubalgia, volvía a meter al Florenteam en la liga y por supuesto, emocionaba a su mujer que nos dejó en Twitter una de las frases de la semana "Gol do meu lindo marido".

El Madrid cumplió ganando en Zaragoza, al igual que el Barça, que acabó con el Xerez sin pena ni gloria. Y ganó gracias a un hombre que anoche cerró un círculo y a otro quiere abrir uno nuevo; uno es el esperado Kaka' y el otro, no hace falta ni que lo nombre.

Emilio Caballero

Cr9 y Pipa esperan al Barça

lunes, 5 de abril de 2010




Desde la subjetividad de la fiebre he visto un mal partido del Real Madrid. Ganó, principalmente porque tiene dos futbolistas de primera talla mundial en la punta de ataque, pero no jugó absolutamente a nada hasta la entrada al campo de Guti. El eterno canterano dotó a la medular de dinamismo y continuidad, algo que le faltó a los hombres de Pellegrini durante 70 minutos de encuentro. En parte era lógico que pasara; El Real Madrid saltó al Sardinero con una media compuesta por Gago y M. Diarrá, apoyados estos por Van der Vaart, hoy más insustancial que de costumbre y Granero…del Pirata hemos hablado en numerosas ocasiones, creo que no ha aprovechado la oportunidad de su vida. ¿Cuántos canteranos en la última decada han dispuesto de toda una temporada completa, la mayoría de las ocasiones como titular, para demostrar que puede ser un hombre importante en este Real Madrid? El Pirata está desperdiciando la oportunidad de triunfar en el Real Madrid y presumo que el año que viene no disputará ni la mitad de encuentros que este año.

Las bajas madridistas fueron suplidas con solvencia. Metzelder no desentonó y apenas se le notaron los meses de inactividad.Recordemos que fué el mayor damnificado de la derrota blanca ante el Alcorcón

M. Diarrá también cumplió en la medular. Nadie esperaba que este centro del campo construyera y así sucedió, este centro del campo nunca creó juego. El primer gol allanó el terreno a los hombres de Pellegrini, con un claro penalty cometido sobre CR9 que éste mismo transformó y el segundo llegó con la entrada al terreno de juego de Guti. Un magistral pase de este, dejó solo ante Coltorti al Pipa que previamente había realizado un fantástico desmarque de ruptura.

Del Racing es dificil destacar algo. Su joven perla, el madridista Canales pasó desapercibido igual que todo el conjunto de Portugal. Sólo tuvo una clara ocasión cuando Iker despejó un balón que quedó suelto cerca del borde del área grande para que Canales la enviara muy cerca del palo derecho de Casillas. El resto fué brega, lucha y un quiero y no puedo ante un rival que pensaba en su próximo duelo de liga.

Y esa semana próxima llega el gran clásico donde aparentemente se jugaran la liga Madrid y Barça. Yo creo que después de ese partido, ambos pincharán de nuevo, sobre todo si el Barcelona sigue adelante en Champions. Para el ¨duelo de la liga¨ no sabemos que centro del campo sacará Pellegrini. La segura y necesaria vuelta de Xabi Alonso es un hecho. Sus acompañantes una incógnita. En principio Gago parece partir con ventaja y si el mister chileno sigue con la coherencia que le caracteriza, Kaka no será de la partida, al igual que Benzemá. Si no tiene problemas físicos durante la semana, apuesto por la salida de inicio de Guti en detrimento de Granero y la opción de la vuelta de Lass por el argentino Gago. Veremos que nos depara la semana de entrenamientos previa a uno de los grandes clásicos más espectaculares que se recuerdan. Ambos conjuntos llegan al encuentro crucial con una cantidad de puntos desorbitada, qudando demostrado la gran superioridad respecto al resto de equipos de primera división.
Manu Bayona

¿Qué tendrá el número 11?

lunes, 29 de marzo de 2010

El Real Madrid se llevó de nuevo el derbi ante el Atlético de Madrid; partido al que entró dormido y en el que tuvo que recurrir de nuevo a la épica. Los blancos alcanzan las 11 victorias consecutivas, una de las mayores rachas ganadoras de su historia y un número que al estudiar detenidamente, nos aporta muchos aspectos que reflejan el actual momento madridista.

Ante el Atlético, el Madrid buscaba su onceava victoria seguida, un número que tiene significados positivos, neutros y negativos. Según un tal Pitágoras, el 11 refleja 'bloqueo'; situación que durante este año han sufrido los jugadores merengues en varias ocasiones y de las que casi siempre, salvó ante el Lyon, han salido airosos. Contra el Atleti saltaron al campo 20 minutos tarde, sin ideas y sin juego, algo que les costó el gol rojiblanco; Reyes colocaba con maestría el 0 a 1 tras recibir un pase al hueco de Agüero y el Atlético estaba cómodo en el Bernabéu, algo insospechado en los últimos años. A esta tranquilidad se unió otro aspecto negativo, la dependencia; con el electrónico en contra, la victoria dependía de una reacción rápida que en estos casos suele venir en algún destello de Cristiano o Higuaín. Esta vez no llegó y cuando el Madrid comenzaba a carburar llegábamos al final del primer acto.

Según el 'Pensamiento Pitagórico', el número 11 tiene una tremenda energía para salvar; eso mismo querían los blancos, salvar a su afición de otra decepción en momentos clave. Lo consiguieron nada más comenzar la segunda parte; en un saque de esquina botado por Granero (de lo poquito que hizo reseñable), Albiol cabeceaba y Xabi, al igual que ante el Sporting, remachaba a la red totalmente libre de marca. El Madrid ya tenía el partido donde más le gusta y sacó a relucir su mayor virtud que, al igual que el número 11, es la crueldad. Seis minutos después del empate, un terso pero firme toque de Alonso ponía el balón en las botas de Arbeloa, que definía como el mejor Ronaldo Nazario; y casi sin pestañear, un error en cadena de la defensa atlética era aprovechado por Higuaín para hacer el tercero y demostrar que este equipo puede destrozarte en apenas 13 minutos.

La deseada victoria nº 11 estaba al alcance de los madridistas, que iban lanzados a por una goleada histórica. Pero se frenaron, como tantas veces, única incompatibilidad del Madrid y los números 'once' (que logran bastantes cosas, pero nunca están satisfechos). El Atlético recortó distancias con un penalti (pitable) transformado por Forlán y, tal y como está la liga entre Madrid y Barça, el gol-average puede ser fundamental para decidir el título, por lo que las oportunidades perdidas de sumar goles puede pasar factura.

Finalmente no hubo sorpresa en Chamartín y el derbi se quedó en casa. El Madrid llega a los 11 triunfos seguidos, guarismo que, según el filósofo griego al que he querido dedicar esta fábula, trae consigo una serie de consignas: 1º: Deberán ser un ejemplo de vida espiritual (pensar un poquito más en el grupo, algo que deberá estudiar a fondo CR9). 2º: Deberán desarrollar talentos (desarrollarán a Canales y a alguno que otro del Castilla para cubrir el expediente). 3º: Deberán buscar nuevos principios (y no gastar por gastar). 4º, y quizás más importante: Deberán expandirse hasta el infinito (con ligeros retoques, siempre armados por Pellegrini, es muy posible que lo logren)

Se me olvidaba comentar algo que me ha llamado especialmente la atención, y es que a los números 11 "nunca les faltará el dinero". El problema es que no indica como invertirlo....

Emilio Caballero

Los Titanes Blancos conquistan el Coliseum

viernes, 26 de marzo de 2010

A unos días del estreno del remake de "Clash of the Titans", el Madrid venció en Getafe con una magnífica primera parte de sus propios 'titanes'. Según la mitología griega, los Titanes eran una raza de poderosos dioses que gobernaron la edad dorada, algo que me recordó lo que vivimos en la actualidad; una lucha encarnizada por el poder entre Real Madrid y F.C. Barcelona.

En la particular 'época dorada' del Barça, el Madrid sigue dominando (en liga); los de Pellegrini, al que no se cansan de considerar como el malo de la película, se plantaron en el Coliseum Alfonso Pérez con la necesidad de ganar y así someter otro 'territorio hostil'. Les esperaban un campo pequeño lleno a rebosar, una lluvia cegadora, la portería maldita y un equipo entrenado por un madridista, es decir, todos los alicientes para un batacazo merengue y así, una semana de encuestas con futuribles entrenadores y jugadores.

Desde el pitido inicial los blancos se olvidaron de la mala imagen dada ante el Sporting y, con las armaduras bien colocadas, emprendieron la conquista. Con 'Perseo Ronaldo' y el 'Pipita Draco' a la cabeza, el Madrid salió al ataque, eso sí, ayudado por la pasividad del equipo getafense que ni mordió ni asustó como otras veces. En el minuto de los supersticiosos, el 13, Perseo clavó el primer puñal al transformar magistralmente un libre directo. 10 minutos después el Pellegrini team ya mandaba 0 a 3 tras dos goles de Draco, el otro titán blanco, el segundo tras un magnífico pase de Fernando Gago. Sin gozar de apenas minutos de juego, el desterrado demostró más que Lass y puede ser la gran sorpresa del final de temporada.

El Madrid seguía atacando con soltura y el Getafe no podía hacer otra cosa sino que verlas venir. Los cuatro centrocampistas que alineó el ingeniero ahogaban al Getafe y tras un par de avisos, Perseo hacía el cuarto; Ustari no pudo hacer nada mas que evitar que el chut le borrase del mapa. Un minuto después y con la batalla totalmente controlada, una mala salida de Casillas y peor rectificación, le dejaron en el suelo y Parejo aprovechó para herir por primera vez al Madrid. Los blancos protestaron que el canterano no enviase el balón fuera con Iker en el suelo, pero como no fue clave, dejemos que lo analicen otros. Claro está, si esa acción ocurre con 0 a 0 en el marcador, habría llenado portadas y portadas.

Tras la primera parte de la batalla, el Madrid se limitó a no desgastarse en demasía, lo que en el argod madridista de este año significa 'relax total'; acción muy criticable puesto que con la liga tan igualada, unos cuantos goles más pueden marcar la diferencia. Lo que si consiguieron fue resultar heridos por segunda vez cuando Pedro León clavó suavemente su espada en la coraza debilitada de Casillas y dejó el marcador en el 2 a 4 final. En Getafe no se vio ni al Craken ni a Medusa por lo que los Titanes blancos pudieron liberar su furia y seguir demostrando que con una serie de retoques, este equipo puede establecer su propia 'era dorada'.

La batalla había terminado y se prevén unos días de tranquilidad para el amigo Manuel Pellegrini, que ha conseguido que sus hombres conquisten este año varios mundos prohibidos para el madridismo como Riazor o el Coliseum y que sumen los mejores números de los últimos 15-20 años. Claro está, para algunos todo no habrá sido perfecto porque el equipo diseñado por el 'ser superior' Florentino Zeus, se relajó en exceso en la segunda mitad y no pudo perforar la portería maldita del campo getafense, así que está claro que el ingeniero debe dimitir y hay que pensar en el galáctico Mourinho, el estratega Benítez o Wenguer (doble de Pellegrini pero más caro).

Emilio Caballero

CR9 e Higuaín encienden la calefacción del 'Pellegrini Project'

lunes, 15 de marzo de 2010

Por todos es conocido el frío que hace en Valadolid en invierno, y más en uno como este, el más gélido de las últimas décadas. Allí aterrizaba el Madrid tras una agitada semana en la que cayó eliminado de su competición favorita, la Champions League. Con medio equipo cuestionado, Pellegrini tenía la difícil misión de mentalizar a sus jugadores para aunar esfuerzos en pos de conseguir el título liguero.

Tras la contundente victoria del Barça ante el Valencia minutos antes, el Real Madrid estaba obligado a ganar en un campo que últimamente no se le daba demasiado bien. Los blancos comenzaron como el tiempo, con las ideas congelas y sin capacidad para coger el mando del partido. En la primera media hora, el Valladolid parecía el líder y no el equipo que no gana desde el año pasado. Los de Onésimo no necesitaron radiadores para calentar el partido e incluso pudieron adelantarse en el marcador si Mejuto hubiera visto un clamoroso penalti de Sergio Ramos. Tras ver como el juez del partido no estaba por la labor de hacer su trabajo, decidieron dejar de jugar al fútbol y comenzar a emplear el juego duro, actitud criticable pero entendible tras la arenga de su capitán a principios de semana.

El Madrid luchaba contra el frío, el juego sucio del rival y su baja moral, por lo que debía olvidarse de la excelencia y aplicar su mejor virtud, la pegada. Esta actitud le puso con dos goles de ventaja antes del descanso; casi sin querer, un 'tomahawk' de CR9 y un remate de Higuaín tras un maravilloso centro de Van der Vaart ponían el partido del lado blanco; efectividad total.

Está claro que el 'ingeniero' quiere hacer buen fútbol pero no todos los campos lo permiten, y para que su proyecto deportivo salga adelante, es necesario aprender a ganar en territorio hostil, como ya hiciera en Valencia o Tenerife. Es cierto que ni en Alcorcón ni en Lyon se demostró esto, pero ningún equipo ganador se creó de la noche a la mañana y menos a base de talonario. Como recordó el pasado miércoles Julio Maldonado 'Maldini' a traves de Twitter, al Barça de Guardiola y a la selección de Luis Aragonés se le dio la oportunidad de madurar y a la vista están los resultados.

Con el partido encarrilado y ya en la segunda parte, el Madrid tomó el control y ahí resulta fundamental la labor de Xabi Alonso, cada vez más liberado de presión y que agradece enormemente jugadores con buena salida del balón a su lado. Con Granero y Lass haciendo el trabajo sucio, Van der Vaart se convierte en el aliado perfecto del donostiarra para trasladar el balón a los de arriba; el holandés quizás no jugó su mejor partido, pero su movilidad y excepcional toque ayudan a olvidar que se invirtieron 68 millones en un jugador que le cerraría las puertas del Madrid. Estoy seguro de que Kaka' recuperará su mejor nivel, pero ahora mismo aporta mucho más al equipo el ex-capitán del Hamburgo.

El Madrid había encendido la calefacción y el ambiente del José Zorrilla no era tan frío como en la primera parte. Aun así, el Valladolid seguía empujando en busca de al menos un gol que regalar a su afición pero se encontró con la inexistente colaboración de Mejuto, que se tragó otro clamoroso penalti de Sergio Ramos, que hubiera supuesto la expulsión del sevillano, y con la sentencia blanca en una triangulación entre el Alonso, Ronaldo e Higuaín. Ya sólo quedaba tiempo para un desafortunado autogol de Raúl Albiol, y para que Higuaín completara su hat-trick; el argentino aprovechaba un rechace de Justo Villar tras un intencionado chut de CR9 para anotar su gol número 18 de la temporada y así responder a los tres tantos que Messi le había hecho dos horas antes al Valencia. El Pipita volvió a demostrar que en liga está lanzado pero por desgracia, está condenado a hacerlo en las citas importantes que en un fututo tenga la nueva galaxia diseñada por el 'ser superior'.

Victoria holgada del Madrid que mantiene el liderato, su espectacular ritmo anotador y calma los ánimos de su afición, resignada a conformarse con el título de liga, un premio a la regularidad que hace una semana provocaba auforia y ahora parece ser un título sin importancia, cosas del fútbol. Las semana que viene más.

Emilio Caballero

Oda al fútbol

domingo, 7 de marzo de 2010


Los amantes del fútbol estamos de enhorabuena. Tardaremos muchos años en volver a disfrutar de una liga tan apasionante como la que tenemos ante sí.

Probablemente lo que ha ocurrido esta noche en el Bernabeu haya significado un golpe de autoridad incluso mas importante de lo que significa la victoria en si.

Se presentaba el Sevilla en Madrid con mucha velocidad de medio campo para adelante y eso fue lo único que supimos del conjunto nervionense; sus intenciones.

Tras una primera mitad en la que al Real Madrid le costó veinticinco minutos meterse en el partido, cuando lo hizo, fue para nunca más salir de él.

El partido se puso cuesta arriba cuando Dragutinovic, al comienzo de la segunda mitad, centró desde lejos para que una mala comunicación entre Xabi Alonso y Casillas convirtiera la remontada blanca en una mera quimera.

Los cambios estaban cantados y Pellegrini no tardó ni un instante en ejecutarlos. Un voluntarioso Arbeloa dejó el terreno de juego por Van der Vaart y un insustancial Lass hizo lo propio por Guti. El partido entonces tomó un nuevo cariz y el Real Madrid se volcó con ahínco sobre la meta defendida por un Palop, hasta el momento, escollo insalvable merengue.

Las bandas fueron magistralmente ocupadas por sorpresa por los laterales, y el centro del campo cambió totalmente de registro. Xabi, menos afortunado que de costumbre, se encontró rodeado de fenomenales jugadores con los que asociarse era lo más fácil. Van der Vaart aportó solidez, llegada al área y claridad de ideas y Guti, que decir de Guti que no sepamos… Guti aportó de nuevo, esa clarividencia que sólo él sabe aportar. Sus pases interiores descosieron a la defensa sevillista con precisión de cirujano.

Primero Ronaldo, que en todo momento sintió que debía ser el líder de este equipo y nunca falló en su responsabilidad. Más tarde Ramos, de cabezazo certero tras corner magistralmente botado por Van der Vaart y finalmente éste último, a pocos instantes del final del partido, materializaron una remontada épica que sitúa al Real Madrid como líder de la liga.

El Sevilla volvió a defraudar con un planteamiento de equipo pequeño que no hace justicia a la calidad que atesoran sus jugadores. Nadie duda de los resultados del equipo que dirige Manolo Jiménez, pero quizás ese sea el motivo por el que el técnico andaluz esté siempre en el ojo del huracán. Fue Palop quién evitó una sonrojante derrota sevillista en el Bernabeu.

Este encuentro significa el espaldarazo definitivo a Pellegrini que disfrutó del gol de la victoria como un aficionado más y minutos antes y con empate en el marcador, no le tembló el pulso al cambiar a Kaka por Raúl.

Manu Bayona

El tiovivo del fútbol es así

lunes, 22 de febrero de 2010

El titular para el partido Real Madrid - Villarreal me lo sugiríó el gran Julio Maldonado 'Maldini' anoche via twitter; "Se olvidó Lyon. El tiovivo del fútbol es así". Qué gran verdad amigo Julio; el martes señalaban a Pellegrini y criticaban la actitud de los jugadores, pero anoche todo eran elogios e ilusión entre la parroquia madridista...y la prensa.

Volvía el Madrid al Bernabéu tras la derrota en Champions y no podía fallar. El Barcelona se había vuelto a colocar a 5 puntos y el ánimo de la afición no estaba para concesiones. Si la semana había sido difícil para los jugadores, la persona que más palos recibió fue Manuel Pellegrini; un aluvión de críticas que personalmente me han parecido desorbitadas. Es cierto que el ingeniero pudo equivocarse en el planteamiento del partido más importante hasta la fecha, pero es injusto querer quitárselo de en medio sin pararse a examinar el estado real de su equipo.

A pesar del revés de Lyon, el equipo ha alcanzado un nivel correcto de juego y aprendido a jugar sin Cristiano y sin el invisible Kaka'. Gracias a la amplia plantilla que le confeccionaron entre Florentino y Valdano, el chileno ha conseguido sobreponerse a las adversidades e ir conjuntando poco a poco un equipo en construcción. El problema es que le ha tocado bailar con el 'Pep Team' y ya sabemos lo odiosas que son las comparaciones. Es necesario mentalizarse de que este equipo no puede jugar como el Barça sencillamente porque tienen jugadores diametralmente opuestos. Pero si hay algo que diferencia a los madridistas es su capacidad ofensiva, que con el tiempo va reluciendo más y más.

Anoche el madrid saltó al campo tranquilo y con una idea muy clara, jugar a su ritmo y no desesperarse. Con estas directrices y gracias a un estratosférico misil de CR9 y un penalti transformado por Kaka', la parroquia blanca respiraba más tranquila. Hasta ahí todo bien, pero faltaba comprobar la capacidad de reacción del equipo tras el fantástico libre directo convertido por Senna. A raíz del gol, el Villarreal intentó echarse hacia arriba pero en un par de contragolpes, Ronaldo pudo haber decidido el partido, algo que sucedería más tarde.

Después de un final de primer tiempo con algunas dudas, los de Pellegrini volvieron a tomar las riendas del partido, en parte gracias a Xabi Alonso, que firmó su mejor actuación con la camiseta blanca. El ex del Liverpool dirigió perfectamente a su equipo junto con Lass que, motivado por recuperar la titularidad, respondió correctamente en la contención y el sacrificio.

Con el marcador favorable, el Madrid controlaba el choque y en otra contra, lanzada por Arbeloa, Ronaldo aprovechaba su velocidad para poner en las botas de Higuaín el tercero. De nuevo emergía la tremenda pegada de los merengues, a los que no les importó que los de Castellón volvieran a acortar distancias después de una gran jugada, puesto que en un visto y no visto, Higuaín hacía el cuarto a pase del 'indultado' Marcelo, y Kaka' el quinto tras jugada personal de Cristiano, que participó en 4 de los goles de su equipo.

El 6 a 2 final lo conseguiría Xabi Alonso, de penalti y en las postrimerías de un encuentro que reflejó la mayor virtud del 'Florenteam', esa que Pellegrini, con mucho trabajo, ha conseguido sacar a relucir, la contundencia en ataque. Anoche nadie se acordaba de la derrota en tierras francesas, ni había críticas al entrenador. Todo estaba ya olvidado, pero como decía antes, el fútbol da muchas vueltas y en cualquier momento siempre habrá alguien que aproveche cualquier error para echarle la culpa a Pellegrini.

De todas formas, no debemos olvidar que Pellegrini llegó a un club con una dudosa estabilidad en el banquillo, sobretodo durante los últimos años, y en él se encontró un equipo prácticamente nuevo y con demasiadas estrellas para conjuntar. Con todo esto y tras algo más de media temporada, el Madrid se encuentra a dos puntos de uno de los mejores equipos de la historia y con muchas posibilidades de remontar su eliminatoria de Champions League. No lo estará haciendo tan mal el ingeniero pero como ya sabemos, el fútbol es un tiovivo....

(Emilio Caballero)

El perseguido clava un nuevo alfiler para el mapa del Madrid

domingo, 14 de febrero de 2010

Anoche el Real Madrid visitaba por primera vez Xerez con la intención de colocarse a dos putos del Barça y lo consiguió. En una trabajada victoria y en un campo impracticable, los hombres de Pellegrini volvieron a demostrar que, a falta de excelencia, siempre les quedará su pegada, que se acrecienta cuando Cristiano Ronaldo está en el campo.

Tras dos convincentes victorias en A Coruña y ante el Espanyol sin CR9, el hombre de los 96 millones regresaba y todos aguardaban el comportamiento que desarrollaría durante el choque. Como por desgracia el césped no dejaba disfrutar mucho del fútbol, poco más quedaba que analizar los detalles del partido, pero sobretodo los gestos y reacciones del crack portugués, inconfundible por sus botas amarillas y por los 'pitos miedosos' que recibe en cada campo.
El primer detalle destacable fue la vuelta al once de Lass, tras la baja de última hora de Gutiérrez; este mínimo cambio se notó ostensiblemente en el rendimiento de los madridistas, sobretodo en el de Xabi que no termina de encontrarse cómodo con el francés a su lado a la hora de circular el balón. Es cierto que Lass es uno de los mejores fichajes de los blancos de los últimos años pero con la llegada de Alonso, Pellegrini se empeña en situarlo en el costado derecho, donde no rinde a su máximo nivel, por lo que sólo quedaba Granero para mover a los de arriba.

Tras un primer tiempo feo y trabado, el Madrid llevaba el peso del partido y el Xerez, salvo alguna oportunidad esporádica, aguantaba y alargaba el autobús atrás. Con Casillas, Ramos y Garay (intratable) comiendo pipas en defensa, la clave para los merengues debían ser las bandas y fue un lateral quien abrió el marcador. Después de una serie de fallos en cadena de los xerezanos, Álvaro Arbeloa aparecía por sorpresa para abrir la lata, definiendo ante Renan con la maestría de un crack.

Se había abierto la lata y cuando esto sucede el Madrid es imparable, y más si CR9 está en el campo, algo que nos lleva a otro de los detalles de la noche. Con Higuaín y Kaka' sin ideas, Cristiano había sido el único que había llevado claro peligro a la portería azulina. A pesar del pasotismo arbitral ante las infracciones sufridas, controló sus reacciones (a duras penas) y no cesó en su empeño de conseguir un gol, obsesión recompensada con dos goles, ambos a pase de Kaka', uno por cada partido de los que ha estado fuera del equipo. El 'gran perseguido' había finiquitado el encuentro y clavado el alfiler que faltaba en el mapa madridista.

Importante victoria para los blancos, que meten presión al Barcelona antes de su choque contra el Atlético, y estiran su buena racha de juego a las puertas del retorno de la Champions League. El martes en lyon será muy diferente, allí les esperarán Lisandro, Delgado, Toulalan y compañía, que intentarán acrecentar la leyenda negra del Real en el Stade Gerland, uno de los pocos alfileres que le quedan por clavar en Europa al Florenteam.

E.C.

El Madrid progresa adecuadamente

domingo, 7 de febrero de 2010

Se suele decir que si algo funciona bien no se debe cambiar. Así ocurrió anoche en el Real Madrid - Espanyol; Pellegrini decidió repetir el equipo de Riazor y le volvió a salir de perlas. Un centro del campo con Xabi, Granero y Gutiérrez es garantía de éxito, al menos en los dos últimos partidos y definitivamente, Alonso juega más cómodo sólo que acompañado de Lass; anoche su despliegue defensivo, sobretodo en la primera mitad, fue de libro con basculaciones a ambos lados, y únicamente se tuvo que dedicar a transportar lo más rápido posible el balón a sus compañeros en el medio. Aquí Guti, a pesar de que estuvo más apagado que contra el Deportivo, es el que diseña el modo de atacar, algo que hace normalmente en soledad (factor Lass), pero ayer le acompañó una de las mejores versiones de Esteban Granero, que antes del partido de Riazor, creaba bastantes dudas. El canterano cuajó uno de sus mejores partidos en el Madrid; no ralentizó el juego, no se complicó la vida y su sociedad con Arbeloa tiene muy buena pinta.

Con la medular bien armada, otro aliciente del partido era volver a ver a Raúl en el once titular y la progresión de Kaka' y Benzema. El capitán madridista tuvo sus ocasiones, pero se encontró con un gran Kameni; a parte de esto, poco más. Benzema, tras sus dos goles la semana pasada, y aunque se le vio bastante participativo, fue un constante quiero y no puedo o ¿un quiero y no sé?, ahí queda. Pero casi todas las miradas en la delantera blanca estaban puestas en Kaka', ya recuperado de sus problemas de Pubalgia y con ganas de acallar las dudas sobre su rendimiento. Ricardo estuvo bien; las pidió todas y se le pudo ver más rápido. Aunque aún le queda bastante para ser el de Milán, su posición algo más escorado a la banda, aumenta sus posibilidades de crear peligro y le da la opción de aparecer por sorpresa, como sucedió en el segundo tanto, en el que aprovechó un rechaze del portero 'perico' para volver a marcar tras tres meses de sequía.

El 'Baby Espanyol' poco pudo hacer ante las constantes llegadas de su rival. En el momento en el que se salían de la cueva e intentaban atacar, se chocaban con la defensa, cada vez más segura de los merengues. Arbeloa rinde a la perfección por ambas bandas, Marcelo debe ser titularísimo (al menos en los partidos del Bernabéu) y Albiol sigue jugando como si llevase toda la vida en el Madrid. Pero si duda, el mejor de la zaga anoche fue Sergio Ramos; el sevillano, que hizo el primer gol de cabeza y en jugada ensayada, sigue dejando claro que como central es de lo mejorcito de Europa, aunque ya sabemos que para ir al mundial tendrá que regresar a la banda.

Uno que también estará en la cita de Suráfrica será Gonzalo Higuaín, que volvía a una convocatoria tras casi un mes y al que le bastó un ratito para hacer otra de sus maravillas, que a la postre cerraría el marcador. El Madrid progresa adecuadamente en otro buen partido sin CR9, que vivió desde la grada su segundo partido de sanción. Los blancos siguen al acecho del Barça, que no falló pero que pierde a uno de sus puntales como es Piqué para por lo menos....¿dos partidos?

E.C.

Papá, ahora comprendo por qué eres del Atleti

viernes, 5 de febrero de 2010

Qué topicazo es comenzar una crónica fabulada diciendo que el fútbol levanta pasiones pero, tras 26 años de vida, anoche tuve la suerte de vivir esa pasión en mis propias carnes. En el Vicente Calderón olía a partido grande y la afición 'rojiblanca' acudió en masa, junto a miles de racingistas, para disfrutar de una semifinal de Copa del Rey, competición últimamente desvirtuada pero que con la presencia del Atlético a redoblado su interés.

Tal era la espectación por el partido que, a pesar de la lluvia y el frío, acudieron más de 35.000 espectadores, a cada cual más dispar. Sin duda alguna lo que más me llamó la atención fue el prototipo de aficionado del Atlético de Madrid; gente de lo más normal, de clase media y relativamente joven. Hasta ahí bien, pero con el transcurso del partido descubrí sus dos grandes señas de identidad. Una de ellas era sus caras, llenas de ilusión desbordante pero con una clara desviación al lado oscuro de la desconfianza, y otra fue su comportamiento durante los 90 minutos. Nunca había visto a un equipo tan arropado; después de haberse tirado piedras hace unos meses y tras una épica remontada ante el Recreativo, la alegría volvió a alcanzar su máximo nivel y creó un ambiente sencillamente espectacular.

El choque era a vida o muerte para los colchoneros, puesto que ganar la copa sería lo único que salvaría su floja temporada y sobretodo, les daría el pase automático para disputar el año próximo la Europa League. Con estos alicientes, Quique Sánchez Flores sacó a toda su artillería para luchar bajo el agua, que dispuso un terreno de juego rapidísimo y al que su equipo se adaptó a la perfección desde el comienzo. Con Tiago y Assunçao dueños de la medular, los cuatro de arriba se encargaban de poner la velocidad y, tras una gran jugada, Simao empaló a la red un gran centro de Reyes, de lo mejorcito de la primera parte y autor del segundo tanto tras aprovechar a un rechace en el area pequeña.

Una de las grandes atracciones de la noche era ver de cerca al 'neo-mediático' Canales, y no defraudó. El 'Genio Apacible' tiene planta de auténtico crack; nunca se esconde, hace jugar a sus compañeros y quiere constantemente el balón. No paran de compararle con Guti, pero a mi me recordó a Kaka' (el de Milán), en su zancada, movilidad y su toque exquisito. Fue curioso ver como el chaval sufría por primera vez lo que le espera cuando regrese con la camiseta del Real Madrid.

Tras el descanso y a pesar de las goteras, la afición atlética había pasado al estado de completa tranquilidad con su equipo controlando el partido, hasta que llegó la jugada del primer penalti. En ese preciso instante la tranquilidad se convirtió en 'cachondeo' al observar como Matéu Laoz señalaba los once metros cuando la infracción había sido claramente fuera del área, el culmen a una desastrosa actuación del colegiado Valenciano, que sin embargo acertó con rotundidad al señalar la segunda pena máxima después de un atropellamiento a Agüero.

Puede que Reyes, Assunçao, el magnifico De Gea e incluso Perea rindieran a uno de sus mejores niveles de la temporada, pero el que nunca falla es el Kun; el 'diez' estuvo enchufado todo el partido y cada vez que recibía el balón encendía las alarmas cántabras. Además, y tras una fastuosa jugada personal, provocó el penalti que supuso el cuarto y definitivo gol. A partir de aquí, la parroquia rojiblanca se dedicó a disfrutar sin dejar de vitorear a los suyos y a pensar en una final que podría llevarles después de catorce años a Neptuno, algo inimaginable hace tan sólo un mes.

Anoche en el Calderón viví de cerca como siente un aficionado del Atlético de Madrid un partido de su equipo y, tras años viviendo alegrías y penas de muchos colchoneros, sobretodo de mi padre, puedo contestarle a la pregunta que siempre le he hecho: "Papá, ahora comprendo por qué eres del Atléti".

E.C.

El Genio Guti acaba con la maldición de Riazor

domingo, 31 de enero de 2010


30 de Enero de 2010: Fin del maleficio madridista en Riazor. Estábamos acostumbrándonos a sentir que Barcelona y Real Madrid practicaban deportes diferentes, máxime cuando uno jugaba después del otro. En esta ocasión nada de eso sucedió. Ambos juegan a idéntico deporte, con armas diferentes, pero mismo fín. La victoria.

El Real Madrid ha roto con dieciocho años de meigas y malos augurios en La Coruña, se ha sobrepuesto a una plaga de lesiones-sanciones que lo habían lastrado hasta disponer tan solo de catorce jugadores de la primera plantilla y ha vuelto a dejar impreso un sello muy característico de juego, donde el toque cobra su máxima expresión con la verticalidad y la llegada a portería contraria.

Probablemente el encuentro sea recordado más que por el fin del maleficio en La Coruña, por la obra de arte que Guti dibujó sobre el terreno de juego. Su genialidad siempre fue indudable, aunque bien es cierto que algunos llegamos a pensar que sería difícil volver a ver al mejor Guti vestido de blanco. Básicamente por algo tan terrenal e impepinable como el obligado cumplimiento de los años. Guti pertenece a una estirpe de futbolista en extinción, de la que no es fácil encontrar recambios y que por desgracia, se valora mucho más ante su ausencia que con su presencia. El taconazo de Guti a Benzema será recordado para siempre en los anales del fútbol. El tiempo se detuvo por un instante y los amantes de la serie Heroes, mantendremos la esperanza de que fue Hiro Nakamura quién se autotransportó para detener el secundero por un instante.

Antes de dicha genialidad, el Madrid salto al césped con un centro del campo compuesto exclusivamente por jugadores de exquisito trato por la pelota. La sanción de Lass, la corrigió Pellegrini con la entrada de un gran Granero, autor del primer tanto con una llegada desde segunda línea para cabecear a meta. En cambio la ausencia de Garay hizo saltar al césped a Marcelo de lateral izquierdo, pasando Arbeloa al derecho y situar a Sergio Ramos de central. El sevillano volvió a jugar un gran partido, como las anteriores veces que el entrenador lo situó ahí (Espanyol y Villarreal, por ejemplo) y es de recibo un serio replanteamiento de su posición natural en el campo. (a pesar del penalty que cometió)

Al margen del estupendo partido en conjunto del Real Madrid, en el plano individual, además de los mencionados Guti, Sergio Ramos, y Granero, caben destacar Benzema, que volvió a recordar a aquel delantero que apareció en Mestalla hace un mes, volviendo loca a toda la defensa ché y está vez con dos goles en su haber y Xabi Alonso, que se encuentra mucho más cómodo como único medio centro del equipo y rodeado por jugadores que sepan devolverle una pared al primer toque, sin ralentizar tanto la salida del balón. Esa podría ser otra tarea de Pellegrini, plantearse la opción de un centro del campo de más toque y conservación de la pelota, dando entrada a Guti o Granero por Lass.

Nunca tuvo que pasar apuros el Real Madrid, pero Coruña es Coruña y a falta de cinco minutos, Riki provocó un dudoso penalty que el mismo transformó. Parecía que las meigas se disponían a dar un nuevo sobresalto a la parroquia merengue, cuando Benzemá a gran pase de Arbeloa cerró el partido definitivamente y acabó con dieciocho años de sequía en tierras gallegas.

Partido muy completo del Real Madrid, apostando por la posesión de la pelota desde el minuto uno, con una línea defensiva situada muy adelantada, gran solidaridad a la hora de recuperar el esférico y calidad, mucha calidad en todas las líneas del campo.

Tres años después, el Real Madrid volvió a jugar como antaño, con ocho nacionales y sólo tres extranjeros. Difícil que se repita. Por su parte, el Barcelona sigue intratable. La liga sigue viva. En quince días vuelve la Champions. Veremos que nos depara el futuro.

(M.B)

Lo que la televisión no ve

lunes, 25 de enero de 2010

Un domingo puede plantearse de muy diversas formas. Unos decidirán dar un largo paseo, otros comerán fuera y otros preferirán quedarse en casa, envueltos en una manta, una buena película y fútbol, mucho fútbol. Esta última suele ser mi opción preferida pero ayer recibí la llamada de un amigo que tenía dos entradas para ver el Madrid - Málaga, así que sucumbí al fútbol en directo.


Vivimos inmersos en la época de la 'Alta Definición', cámaras para cada jugador, etc., pero el ambiente de un estadio de fútbol es diferente; simplemente con salir del metro ya huele a fútbol y anoche los madridistas preveían un partido tranquilo y relativamente asequible. Por otro lado estaban los aficionados del Málaga, confinados en el 'gallinero y con la esperanza de que su equipo mantuviese su racha de 9 partidos sin perder.

Eso sí, antes de entrar, vueltecita al estadio, llamada a un amigo para fotografiarle el ambiente, un vistazo a la entrada del Palco de Honor y para adentro. Ya nada más entrar, es inevitable respirar ese olor a húmedo que llega desde el perfecto tapete verde, justo antes de que los jugadores se retiren del calentamiento y dé comienzo el partido.

Ya desde la presentación de las alineaciones se observa algo que no nos muestran en televisión, y son tres los jugadores que reciben más cariño de la afición: Cristiano Ronaldo, Gutiérrez y el defenestrado Raúl, de nuevo en el banquillo. Tras las presentaciones, vino el momento emotivo, la despedida a Rudd Van Nistelrooy. El holandés recibió desde el centro del campo la mayor ovación de la noche y, por supuesto, la plaquita de rigor. También fue homenajeado Carlos Sainz, que realizó el saque de honor.

Tras un emotivo minuto de silencio por las víctimas del terremoto en Haití comenzó el partido, y pasado el primer minuto, se hizo el silencio, salvo por los cantos de los malaguistas y el ánimo que desde el fondo sur reciben constantemente los jugadores blancos. El partido fue un muermo desde el comienzo. Con el Málaga perfectamente posicionado en el campo, el equipo de Pellegrini no encontraba ningún hueco; Kaka' lo intentaba 'a trompicones' y Xabi Alonso estaba demasiado nervioso por el 'run-run' constante del Bernabéu, (ya conocemos su impaciencia). La actitud del público cambiaba cuando CR9 cogía el balón, era el único con capacidad 'real' para intentar algo en ataque. Eso sí, cuando había que recuperar la posición, se lo tomaba con mucha tranquilidad; esto me recordó a Ronaldo "Nazario", que andaba para volver a su puesto, pero que necesitaba muy poco para hacer un gol.

Y así fue. Tras un par de ocasiones claras del conjunto malacitano, una combinación (de las pocas) entre Benzemá y Kaka' la terminó empujando a gol Cristiano, que marcaba tras más de 400 minutos de sequía. No lo celebró, simplemente actuó con normalidad; abrazos y a volver lentamente a su campo. Momentos después, el portugués recibía su segundo pase en buenas condiciones y, como diría un conocido personaje de ficción, "zás, en toda la escuadra". Hasta en este tipo de ocasiones, Ronaldo es diferente al resto, puesto que con todo el hueco para encarar a Munúa, él decidió pegar un pepinazo a la cruceta y 2-0.

Con el partido encarrilado, comenzó la segunda mitad y desde mi asiento me preparaba para ver al 'megaproyecto' de Florentino atacar desde cerca, pero lo que vi fue a Kaka' algo, y sólo algo más participativo. También vi a Benzemá vagando por el campo, por lo que decidí hacerle un pequeño seguimiento. El francés era un constante quiero y no puedo; no está en forma, es extremadamente lento en sus movimientos y le cuesta encontrar algún hueco para que sus compañeros le busquen.

El único que podía encontrar a Benzemá era Guti, que indirectamente, fue el protagonista de otro de los gestos del partido. Al ser sustituído, su entrenador recibió una pitada que por momentos recordó a aquella que sufrió tras caer eliminado en copa por el Alcorcón. He de decir que sin saber qué se escuchó por la televisión o el transistor, lo que si oí fue la petición de los aficionados: ¡Quita a Kaka', el de los 68 millones! A partir de este momento, en el estadio hubo de todo menos silencio, y más cuando uno de los 'buenos' árbitros que tenemos en España decidió expulsar a Ronaldo tras un lance con Mtilinga. Agresiones o no, en directo pareció una lucha ganada por el 9 madridista, por lo que el público estalló contra el colegiado con una de esas pitadas que de verdad ensordecen. Si hubiera sido Raúl, quizás no habría habido ni tarjeta, pero bueno...

De ahí hasta el final del partido, fue mejor dedicarse a fotografíar la perspectiva, pero lo mejor aún estaba por llegar. Tras el pitido final y mientras el estadio se vaciaba (los que quedaban), la "Grada Joven" comenzó a corear al primer protagonista de la noche, Van Nistelrooy, por lo que decidí quedarme y disfrutar del merecido homenaje. Después de 20 minutos sin parar de corear su nombre, Rudd saltó al césped y se acercó al fondo sur para despedirse de los aficionados. Muy emocionado y con la mano en el corazón, salió del campo por última vez como jugador del Real Madrid.

Era momento de irse a casa. Había tenido la suerte de asistir a un partido que tuvo de todo pero sobretodo, me fui con sonidos y sensaciones que la televisión no ve.

E.C.

La noche del Caballo de Troya

domingo, 17 de enero de 2010

Dos mundos irán a la guerra por el honor y el poder. Miles de hombres morirán en su lucha por alcanzar la gloria. Y, por amor, una nación quedará reducida a cenizas. Esta frase de la película Troya refleja en parte lo que vimos anoche en los partidos Athletic - Real Madrid y Barcelona - Sevilla; dos batallas que terminaron de maneras muy diferentes.

Asalto de Troya 1: En el Estadio de San Mamés, los troyanos bilbaínos aguardaban la visita de los griegos madrileños con las uñas afiladas y preparados para una gran batalla. La lucha comenzó intensa y el Madrid pasó los tres peores minutos de la temporada, tiempo que duró el ataque feroz de los leones y que finalizó con dos tiros al palo y un gol, a la postre el único de la batalla. A partir de ahí, el Athletic retrocedió a su muralla para defenderse durante los siguientes 87 minutos de los constantes ataques del Madrid.

El ejército de Pellegrini cogió el balón en el minuto 4 y comenzó el ataque a Troya. Las combinaciones entre los madridistas eran constantes en la búsqueda del gol y Benzemá tuvo tres en la primera parte, una de ellas al palo. Cristiano también estuvo muy participativo pero todos sus asaltos fueron contenidos por el anoche inmortal 'Hector' Iraizoz, que realizó una de las mejores actuaciones de su vida, sino la mejor.

Los madridistas sabían que no podían fallar puesto que el Barça se iría a cinco puntos de distancia y, viendo los pocos errores cometidos por los dos equipos punteros en la primera vuelta, comenzaría a ser una distancia seria. Pero a los griegos blancos le fallaron alguna de sus piezas principales; Marcelo no estuvo tan participativo como en otras ocasiones y Kaka' sigue sin encontrar su mejor forma y su sitio en el campo, aunque tuvo una clarísima oportunidad para cambiar el rumbo de la batalla.

Tras intentar conquistar sin éxito una y otra vez 'La Catedral', Pellegrini echó mano de la vieja guardia. Guti entró casi al comenzar la segunda parte pero sus pases no encontraron el gol, aunque se vio otro ritmo (ya sabemos cuanto le motivan los territorios hostiles). Otro que intentó salir al rescate fue Raúl; el capitán, que había sufrido en la banda viendo los fallos de sus compañeros, tuvo doce minutos en los que poco pudo hacer aparte un tiro desviado tras una buena jugada y recibir algún regalito de la grada.

Al final Troya, al contrario que en la mitología, resistió y cortó el ritmo de buenos resultados de los griegos, que se quedan a dos partidos del Barça pero con mucho margen para recuperar. Eso sí, en batallas como la de ayer, se demostró que Benzemá y Cristiano no son suficientes, y que el equipo tiene que recuperar lo antes posible al mejor Xabi Alonso y sobretodo, al hombre de los 68 millones de euros.

Asalto de Troya 2: En la segunda batalla de la noche vimos a unos griegos azulgranas con ganas de revancha tras su eliminación copera a manos de los sevillistas de Troya. La conquista no fue fácil en la primera mitad puesto que los de Príamo Jiménez, que sacó un equipo plagado de sorpresas y pensando en la copa, aguantaron muy ordenados y con la presión justa para incomodar a los Xavi, Iniesta y compañía.

Un inoportuno gol en propia puerta de Escudé abrio la puertas de la muralla y aquí los griegos son letales. En el segundo acto y sin desesperarse, el barça continuó atacando la muraya de Troya pero, como le ocurriese al Madrid con Iraizoz, también se toparon con un Hector, esta vez llamado Palop, que no tuvo bastante con su estelar actuación el pasado miércoles y volvió a convertirse en el mejor de su equipo. Con este tipo de actuaciones tendrá garantizado su billete a Suráfrica.

Hubo un momento en el que Hector tuvo que ceder a manos del mejor guerrero del planeta, un tal Aquiles Messi, que cambió músculos por rapidez, calidad e inteligencia. Antes, su joven primo Pedrito Patroclo había hecho el segundo definiendo a la perfección un estratosférico pase de Xavi Hernández, pero era la noche de Aquiles que con dos goles terminó de echar abajo las defensas troyanas.

Con esta gran conquista y la derrota de su máximo rival, el Barça de proclama matemáticamente campeón de invierno, y cura las heridas del torneo copero. Ahora, con más tiempo para trabajar, Agamenon Guardiola podrá dedicarse a aclarar su futuro y recuperar el juego de 'su' hexacampeón que, si vuelve al nivel del año pasado, el resto de ejércitos se pondrá a temblar.

E.C.

I believe I can fly

viernes, 15 de enero de 2010

Creer o no creer, esa es la cuestión. Anoche el Atlético de Madrid creyó, y mucho, para conseguir el pase a cuartos de final de la Copa del Rey, y más aún tras la pésima imagen mostrada en el partido de ida en Huelva. Por momentos recordó a la película Space Jam cuando Michael Jordan, al ritmo de la afamada canción de R.Kelly "I believe I can Fly", mentalizaba a los Looney Toons de que podían ganar un partido de baloncesto clave para su supervivencia.


En el Calderón no se esperaba a 80.000 espectadores ni se ofrecían entradas a 3 euros en busca de una mágica remontada; los aficionados sólo querían ver algo diferente, querían ver a sus jugadores correr, luchar, en definitiva, buscaban volver a fundirse con su equipo y este no defraudó.

Quique salió con todo lo que tenía y en honor a Aguirre dispuso sobre el tapete a cuatro delanteros con Jurado por detrás y Assunçao como único guardian en el centro del campo. La jugada le salió a la perfección y en 60 minutos ya estaban por delante en la elminatoria; Reyes, recordaba a aquel jugador que maravilló en el Arsenal, Ujfalusi se apuntó a la fiesta con un buen gol de cabeza y Agüero dejó atrás su lesión para liderar a su equipo.

Lo del Kun es para ponerle una estatua junto al Manzanares. Sin estar al cien por cien, nunca se esconde y eso es digno de admiración. Hizo un gol (y medio), llevó en volandas a sus compañeros y provocó la falta que significó el quinto y definitivo gol, un maravilloso golpe franco ejecutado por Simao. Antes del golazo del portugués, y tratándose del Atleti, habían intentado aparecer algunos 'topos', como Assunçao que entregó en bandeja el gol de los onubenses y Perea que sigue siendo Perea, pero para contrarrestar todo esto ya estaba De Gea que, a falta de partidos, pinta cada vez mejor.

Para muchos, la temporada estaba casi perdida y el equipo necesitaba un cambio radical, empezando por una 'limpia' en el vestuario. Pues parece atisbarse algo de luz al final del tunel; Sinama y Maxi vendidos, llegan Thiago y Salvio, goleada en Valladolid para remontar el vuelo en liga y en copa se postulan como uno de los favoritos. Como todo en el fútbol, los resultados hablarán, mientras tanto, los atléticos sueñan con seguir volando.

E.C.

Final del Imperio Blaugrana

miércoles, 13 de enero de 2010


El Sevilla pone fín al mejor ciclo de la historia del Barcelona tras eliminarlo de la Copa del Rey en el Sánchez Pizjuán.
El partido fué grande, intenso, emocionante...
Probablemente esta era la forma que había soñado Pep Guardiola para caer derrotado. Porque los grandes también piensan en las derrotas y dibujan hipotésis en sus mentes. La segunda mitad del encuentro será recordada durante mucho tiempo.

Pero vayamos por partes; Todo comenzó con un Sevilla muy entonado, casi arrollador. El fuelle les duró a los de Manolo Jimenez hasta aproximadamente el minuto 25 de la primera mitad. Durante esos minutos, los hipalenses gozaron de varias ocasiones de gol, con un gran Navas poniéndole las cosas dificiles a Abidal.
A partir de entonces, el Barcelona se hizo con el esférico, gracias sobre todo a Iniesta que ocupó toda la parcela central del terreno de juego, dejando casi inédito al recientemente nombrado mejor jugador del mundo por parte de la IFHH, Xavi Hernández.

Pep Guardiola decidió salir con su equipo más fuerte y traicionarse a si mismo sin contar con los teóricos suplentes, titulares en esta competición. Ya la temporada pasada mostró que necesitaba a todos los jugadores de su plantilla, pero algo ha cambiado en esta. El mensaje ha sido inequívoco. Hasta el minuto 35 de la segunda mitad y con la necesidad de un resultado que no llegaba, Pep no se decidió a meter a sus dos chicos avanzados de la Masia; Pedro y Bojan. Los cambios fueron testimoniales y ninguno de ellos aportó nada nuevo.
En la mente de todos queda saber si el mister del Barcelona desprestigió la competición poniendo a todos los suplentes en Barcelona o si por el contrario, al igual que la pasada temporada, cuenta con los 23 hombres que componen su plantilla, por qué motivo hoy no fué fiel a si mismo y marginó a los teóricos titulares de esta competición.

Volviendo al partido en si, la segunda mitad fué todo un monológo del Barcelona. Si en la primera parte Xavi y Messi pasaron desapercibidos, en la segunda fueron el mago y el conejo de la chistera de Guardiola. Salió el Barça decidido a poner tierra de por medio, triangulando como solo ellos saben hacer, buscando los espacios o más bien, trazándolos sobre el tapete verde del Pizjuán. Pero apareció un protagonista que no estaba invitado a la fiesta; Andrés Palop. El meta sevillista fué un muro casi infranqueable. Las paró de todos los tipos. Por arriba a cabezazo de Ibrahimovic, abajo a tiro a bote pronto de Messi, a media distancia a disparo de Henry.
El Sevilla por su parte, fué empujado hasta su área durante toda la segunda parte y tan sólo una contra prodigiosamente conducida por Navas (el mejor en ataque del conjunto nervionense, en tareas defensivas Dragutinovic y el omnipresente Palop coparon los papeles protagonistas) puso contra las cuerdas a la defensa blaugrana.

Cae eliminado el mejor equipo de la historia del fútbol mundial, como diría el señor del sombrero, Josep María del Niu, a manos de un irregular Sevilla, que todos esperamos que recupere su gran forma de juego con la llegada de los africanos y el nueve de Brasil.
Respira Jimenez. El futuro negro que vislumbraba Guardiola ya ha llegado.
Bienvenidos al fín del imperio azulgrana. ¿¿El péndulo mirará ahora hacia la capital??
M.B

45 minuti son 'molto brevi'

lunes, 4 de enero de 2010

Como regla general, un partido de fútbol tiene una duración de 90 minutos, algo que en el Osasuna-Real Madrid no se llegó a respetar del todo. Los primeros tres cuartos de hora de partido tuvieron de todo menos fútbol, 2.700 segundos como los de antaño, de lucha, emoción, coraje y poco más, es decir, el denominado fútbol de hombres. En esta batalla vimos a un equipo sin juego, con Camacho y que como muchos, se sobreesfuerza ante el equipo grande, el Real Madrid, que parecía no haber digerido aún los turrones y polvorones de las fiestas navideñas.


Como la primera mitad fue un completo desastre, incluído el clásico infierno del Sadar (que ya no es lo que era), ambos misters decidieron ponerse las pilas durante 45 minutos que la verdad supieron a poco. Al mini-partido salió enchufadísimo el Madrid que se había visto líder antes de tiempo y no pudo conseguirlo, a pesar de que dispusieron de varias ocasiones, una de ellas sorprendentemente desaprovechada por Higuaín, que anduvo perdido todo el partido. El resto del equipo, también estuvo bastante espesito, salvo la defensa, que zanjó las dudas sobre si es necesario acudir al mercado invernal.

Durante el asedio blanco, Osasuna también tuvo sus oportunidades y en varias 'contras' pudo hacerse con los tres puntos, pero decidieron seguir haciendo su fútbol, es decir, que se jugase lo menos posible y lo consiguieron, amargándole así el comienzo de 2010 a los de Pellegrini, que no supieron aprovechar el pinchazo del Barça ante el Villarreal y la semana que viene reciben a uno de los equipos más en forma de la liga, el RCD Mallorca de Gregorio Manzano. Esperemos que el domingo que viene podamos disfrutar de los 90 minutos, que sí son 'molto longos'.
(E.C.)

Cuando divertirse es la mayor de las motivaciones

domingo, 20 de diciembre de 2009

Llevamos varias semanas observando la transformación del Real Madrid, que poco a poco va cogiendo el tono y asimilando el ‘al fin visible’ sistema de su entrenador. Lo que se vio anoche en el Bernabéu fue una conjunción de ideas futbolísticas, más un plus de hambre por divertirse y agradar. Por primera vez se pudo ver a un equipo que jugaba al fútbol, se gustaba, goleaba y sobretodo, ¡querían más!

Anoche el ingeniero debía elegir si volver a jugar con tres atacantes, y la correspondiente pérdida en intensidad defensiva, o romper la pareja Benzema-Higuaín para que Cristiano jugase en punta y continuar así con el rombo de las últimas tres semanas. El elegido fue ‘el Pipita’, con Var Der Vaart de enganche y el resultado no pudo ser mejor. En apenas 40 minutos, el Madrid ya mandaba por 4-0 con dos goles del argentino y otros dos del tulipán.

Mientras los blancos se daban un festín, al otro lado había un Zaragoza desconsolado, incapaz en defensa e ineficaz en ataque. Con Ayala y Pavón viéndolas venir y el resto del equipo absolutamente nulo y sin capacidad para cortar la hemorragia maña. Sin duda alguna, Jose Aurelio Gay va a tener que trabajar mucho para evitar el segundo descenso en tres años.

Mientras que el Zaragoza sufría, los de Pellegrini continuaban haciendo disfrutar a su público corrigiendo el principal error de principio de temporada, la relajación. Anoche, en la mente de los madridistas no cabía el echarse atrás al conseguir el primer gol y contemporizar el partido, anoche querían dar un golpe sobre la mesa y disfrutar. La movilidad de los de arriba era constante y los laterales comenzaban a atacar desde el centro del campo, con un Ramos mucho más centrado en defensa e incisivo a la hora de atacar. Además, Marcelo y Van Der Vaart correteaban libremente entre las líneas zaragozanas, con el holandés en plan estelar.

La historia de ‘Rafa’ es digna de Hollywood: Un chico con una inmensa calidad pero que no tiene oportunidades; poco después las estrellas van faltando y él tiene que coger las riendas del equipo, que mejora enormemente. Este tipo de historia ya nos la conocemos, pero el final no creo que sea el de siempre. En cuanto Kaka’ esté listo para volver, el puesto será suyo sí o sí, que para eso ha costado 68 millones, pero puede que no y el brasileño tenga que ganarse el puesto, algo sinceramente poco probable.

Es cierto que Pellegrini ha sido el primero en sentar a Raúl pero esto es muy diferente. Si Kaka’ no termina de alcanzar la regularidad que sí ha logrado CR9, es por no haberse terminado de acoplar al nuevo sistema, además de coincidir este cambio con los tres mejores partidos del equipo. Ricardo tendrá que ponerse las pilas con el año nuevo y, al contrario que en el caso de Raúl, al brasileño le queda mucha tela que cortar en esto del fútbol de máximo nivel.

Aparte del gran juego y el espectáculo que ofreció el ‘Florenteam’, no pude evitar acordarme de Raúl, el gran olvidado. A mucha gente le duele verlo en el banquillo y calentando constantemente en la banda pero, como casi todo en la vida, es cuestión de acostumbrarse. Tras asistir a otra maravilla de Cristiano Ronaldo, Pellegrini decidió darle media hora al capitán y al resucitado Benzema. El francés mojó al poco de salir, pero podemos decir más que nunca, que la participación de Raúl fue totalmente infructuosa. Lo fue porque este Madrid no es el de hace meses cuando sólo Raúl parecía dejarse la piel sobre el campo. Tras el exitoso ‘proyecto de equipo’ visto en Barcelona, Marsella, Valencia y anoche en el Bernabéu, la lucha, coraje y pillería del siete, parece no tener cabida. Sólo queda esperar que él mismo de un paso al frente y diga: “Hasta aquí he llegado, muchas gracias a todos”. Sería un final perfecto para el mejor jugador de la historia del Real Madrid.

E.C.

Y el EQUIPO llegó...

domingo, 13 de diciembre de 2009



Karim Benzemá, el apático, resultó ser un erudito en la materia de reinar en lugares hinóspitos. Marcelo, el imprevisible, mostró su mejor versión. Higuaín, el inmaduro, se doctoró en el reino de los hombres y hasta Garay, el inesperado, se transformó en Santillana para rematar a la red el tanto de la victoria madridista con un escorzo de los de siempre.
Resulta que el Real Madrid, del que todavía no se sabía por donde respiraba, se plantó en Mestalla, (lunas rotas de su carruaje aparte) y mostró su mejor versión hasta la fecha. Parece que su filosofía de juego va marcándose y podemos establecer como Pellegrini, el Ingeniero, plantea una línea defensiva muy arriba, con mucha presión sobre el rival, un alto ritmo de juego y unos delanteros que realmente son puñales, tirados a ambas bandas como posición de partida, desde la que trazar vertiginosas diagonales hacía la portería rival.
Todo el partido tuvo un alto rítmo físico, con Banega intentando imponer su criterio. No lo conseguía porque resultó ser un encuentro de ida y vuelta, con transiciones ataque - defensa muy rápidas, con los dos equipos situados en apenas 30 metros. En ese estado de locura transitoria se desataron prácticamente los 90 minutos de partido.

La primera parte finalizó con tres ocasiones clarísimas del Madrid (tiro al poste incluido de Sergio Ramos, el díscolo) y una lesión, la de Pepe, el ¨coberturas,¨ que parece que puede tener afectado los ligamentos. En su lugar, Garay realizó una segunda parte perfecta, gol incluido, destacándose como el mejor pasador de la línea defensiva madridista.

Tras el gol de Higuaín, después de una primorosa jugada de Benzemá, el Valencia tomó el mando y Villa, desaparecido en combate, transformó una asistencia magnífica de Mata, otro producto de la cantera merengue.
Lo de Benzemá merece capítulo a parte. Parece que el futbolista que todos esperábamos ya ha llegado. No sabemos si es casualidad que haya elegido la casa de su rival veraniego, pero el futbolista que ha pisado el cesped de Mestalla, tenía muchos más registros que los que podíamos imaginar. Por no decir que tenía hasta sangre en las venas. (¿Quizás hubo transfusión tras el accidente de coche?)
La actuación del Pipa Higuaín lo coloca donde se merece, como artífice principal (con permiso de Benzemá) de la victoria blanca y con potestad y jerarquía como para sentirse delantero centro titular del Real Madrid y de la Selección Argentina.

La tenue línea positiva que se atisbaba ya desde el partido ante Getafe cuando se jugó con un jugador menos tantos minutos, parece que poco a poco va siendo más gruesa. En Barcelona el Real Madrid comenzó a ser un EQUIPO y en Marsella lo confirmó. Necesitaba el equipo de Pellegrini un partido completo y de momento nos quedamos con este; Ante un rival de igual a igual y en su feudo. Parece que el nuevo Real Madrid ya está aquí.
(M.B)

Una mágica irrealidad

domingo, 29 de noviembre de 2009

Llegó un año más el tan esperado clásico del fútbol español. Un partido que comienza ya en el sorteo del calendario liguero, y más este año tras el retorno de Florentino con sus nuevos galácticos. En ocasiones parece que el resto de partidos no interesan, simplemente se convierten en efímeras alegrías y penas que suman puntos y mantienen (o no) a los entrenadores hasta la llegada del choque. Tres meses después y tras un camino con más críticas que elogios, llegaba al Camp Nou el proyecto dirigido por Manuel Pellegrini; un equipo en continua construcción ante otro perfectamente engrasado, pero al que miraba desde el retrovisor.


El partido comenzaba y ¡magia!, sobre el tapete blaugrana se atisvaba a un grupo de jugadores perfectamente ordenados, como en la cola del colegio al finalizar el recreo. Se veía por primera vez un sistema, una idea,...algo. Dentro de este misticismo, los chicos del ingeniero juntaban líneas basculando con una sincronización cuasi perfecta, una presión en su justa medida y una salida rápida buscando las bandas. En definitiva, parecía verse un equipo que quería hacer fútbol y que había hechizado a su rival, ¡Pellegrini lo había conseguido!

El Madrid le nubló las ideas a los de Pep robándoles su juguete preferido, el balón, con un sistema en rombo en el que Xabi Alonso con su barita mágica surtía de balones a Kaka' y a los dos delanteros, CR9 e Higuaín. Bueno, por ahí también andaba Marcelo, que quedó tan sorprendido de la actitud de sus compañeros, que decidió ver el partido desde cerca y no jugar. Durante el encantamiento, que duró media hora, los blancos pudieron decantar el partido pero les faltó pegada, todo no podía salir a pedir de boca.

Tras el descanso y guiado por su libreta, Guardiola decidió buscar un antídoto dando entrada a Ibrahimovic, su mago particular, que sólo necesitó 'otro' despiste de Sergio Ramos para revertir el hechizo de la manera más directa, con un gol. A partir de ahí la magia del barça crecía tanto, que con diez jugadores era más que suficiente para vencer a un rival que había vuelto a su estado original, es decir, Lass jugando en todas las posiciones, Benzema con más horchata que nunca y Kaka' de nuevo perdido. Ah! Marcelo también andaba por ahí.

Normalmente los clásicos suelen dejar a alguno de los contendientes tocado, pero en esta ocasión la magia ha logrado extraer aspectos positivos de los dos equipos. Primero que Pellegrini parece haber encontrado un principio de idea futbolística que, si el Madrid consigue mantener durante 90 minutos, le puede dar muchas alegrías. Y en segundo lugar, que el Barcelona también sabe ganar por pegada. Próxima parada el 10 de abril.

E.C.