Mostrando entradas con la etiqueta Jaime Martín. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jaime Martín. Mostrar todas las entradas

Debate DT: ¿Debería el Real Madrid pagarle el último año de contrato a Raúl pase lo que pase?

jueves, 22 de julio de 2010


JAIME MARTÍN:



He crecido con la figura de Raúl González Blanco. Y no voy a ser imparcial.

Yo he crecido con sus aciertos y errores. Con sus triunfos y derrotas. No soy 'raulista', tan sólo un amante del deporte, y nadie como Raúl ha representado tan bien al deporte del fútbol en la última década y media en este país. Porque como bien explica Manu Bayona, Raúl no era el más rápido, el más habilidoso, o el más fuerte. Él ha sido un trabajador del balón, que se ha currado su puesto a golpe de sudor. Y siempre ha estado ahí.

Pero en esta tierra todo tiene su momento, y el de Raúl ha pasado. Ya no puede jugar a nivel profesional con el Real Madrid, porque no es justo ver su caricatura esforzarse en llegar al balón, como si un niño de párbulos intentara jugar con los mayores del cole. Y es en el amargo momento del retiro cuando esa gran institución deportiva que es el Real Madrid, debería sentarse a hablar con el jugador, y darle un adiós en mayúsculas. ¿Quiere cobrar el último año de su contrato? Bueno, ¿y por qué no? Para que ese dinero se lo lleve un francés relacionado con prostitutas, un portugués prepotente en horas bajas, o un brasileño con todo por demostrar en el club blanco, yo digo que se lo demos a nuestro jugador, a nuestro Raúl. A ese que silenció a los aficionados del eterno rival, al que creció con nosotros y dijo no al equipo del manzanares. Al que ha llorado y reído conmigo, y contigo, en estos 15 años. Si el capitán del mejor club del siglo XX quiere cobrar su último año tras darnos tantos títulos como goles, yo digo que se le de un cheque en blanco, y el próximo estadio del Madrid lleve su ilustre nombre.

En el Real Madrid 'impossible is nothing'. Es capaz de lo mejor y de lo peor. De echar a un Del Bosque ganando ligas, retirar a Hierro como si fuera uno más, o darle al eterno 7, la despedida que se merece. Ojalá, sea así.


EMILIO CABALLERO: NO



A ver Jaime, al igual que tú, también recuerdo a ese chaval imberbe de 17 años al que Valdano daba la oportunidad de su vida en la Romareda. También le visto crecer como persona, y sobretodo como futbolista hasta convertirse en el mejor jugador de la historia del Real Madrid; y yo sí que soy y seré siempre 'Raulista'. Ahora, como todo en la vida, hay que ser justos y ver cuando un jugador ya no puede aportar según qué cosas a un equipo. En las últimas dos temporadas hemos visto la decadencia de un grande del balompié mundial y ha llegado la hora de que él mismo lo asuma.

No me molesta que quiera seguir jugando puesto que es lícito, pero me duele que lo haga en otro estadio que no sea el Santiago Bernabéu y con otra camiseta que no sea la del Real Madrid; un club que también se lo ha dado todo. Y digo esto porque como ninguna de las partes se ha pronunciado aún, somos libres de opinar. Lo único que sabemos es que habló con Mourinho antes de irse de vacaciones y, por lo que hemos podido escucharle al portugués, parece que sí cuenta con él, pero no para ser titular, aunque ¿quién sabe?

Está claro que un jugador de la embergadura del 'siete' se merece una gran salida del club de sus amores, pero hoy voy a ser imparcial y materialista. Como decía antes, hasta que las dos partes hablen no podremos sacar conclusiones, pero lo único claro es que Raúl tiene un año más de contrato con un sueldo más que considerable de 9 millones (hablemos en bruto). Por todos es sabido que el Schalke 04 alemán le quiere es sus filas, pero que sólo puede garantizarle 3 millones, y se comenta que Ginés Carvajal, agente del jugador, está presionando para que el Madrid le pague el resto de la ficha.

Sin duda esto es lo que más me duele. Si realmente decide irse ÉL, sería un gesto enormente feo que pida cobrar su ficha al completo, y yo personalmente me posiciono en contra de esto; si decides abandonar el barco, no pidas llevarte contigo parte de la pesca. Es cierto que se merece un gran reconociento del club, pero las cosas no están como para tirar el dinero, aunque este se lo lleven el acusado Benzema o el portugués ¿en horas bajas? ummm, lo dudo.

Pero claro, si finalmente es el club el que ha decidido su baja, apoyo tu cheque en blanco y ya nos encargaremos de echárselo en cara a Florentino Pérez. Me gustaría ver cómo saldría de esta, si es que sale, el 'ser superior'. Hasta entonces, sólo nos queda esperar.

Optimismo objetivo

martes, 29 de junio de 2010



En este audio se han modificado las declaraciones del antiguo seleccionador nacional, Luis Aragonés, para que coincidan con lo que a mi juicio, tendría que haber hecho estos días, que es apoyar a su selección. Por supuesto, esto no es un trabajo periodístico.

De donde venimos...

jueves, 24 de junio de 2010



Quien no conoce el pasado, está condenado a repetir sus errores en el futuro.

Banderas de nuestros padres

viernes, 18 de junio de 2010




El fútbol no es sólo un deporte, no es un mero juego.

Por encima de toda la basura que hay debajo de la alfombra, ruedan emociones que tal vez, sólo el fútbol es capaz de provocar. Y no cuento nada nuevo, pero me ha venido a la cabeza paseando por Granada. Ayer perdí la cuenta de las banderas de España que vi colgadas en las ventanas, de las bufandas, camisetas y colores de nuestra selección que pude observar aquí y allí. Todo esto, en un país que duerme su orgullo patrio bajo las negras sábanas de la Guerra Civil, de los viejos enfrentamientos, de la Izquierda roja de mierda y los fachas cabrones de la Derecha. Aquí el que lleva los colores de la bandera ya es un franquista, y el que luce el morado, un republicano marxista y leninista que le mete fuego a las iglesias en sus ratos libres. A este perfecto mosaico de innato egoísmo ibérico le hemos sumado en los dos últimos años una crisis de valores y confianza -que también dicen que es económica-, con lo que nos ha quedado un Titanic de clase media en el que todos gritan el puto "sálvese quien pueda".

Pero el fútbol, durante unas semanas, lo ha cambiado todo. Sin contar con los cuatro Homo Erectus del norte, que se afanan en levantar muros culturales cimentados sobre mierda nacionalista, este país se ha unido completamente bajo una ilusión. Hasta mi madre quiere seguir ahora los partidos de la Roja. La crisis sigue, pero la ilusión por algo tan 'tonto' nos hace sonreír, emocionarnos, gritar, sudar, rezar, llorar, cabrearnos y unirnos.

Me quedo con algo que nos pasó a un amigo y a mí a la salida del partido contra Suiza. En la misma puerta del bar, nos paró una señora de mediana edad, de las que seguramente no han visto un partido completo jamás: "¿cómo hemos quedado?" "¡Qué pena!" "Venga, que remontaremos". A los 2 minutos, un caballero que tenía toda la pinta de acabar de salir del curro, repite la jugada, y nos quedamos charlando con él alrededor de diez minutos. Luego despedida y palabras de ánimo mutuas.

Y todo en la tierra de la malafollá.

Que sí, que el fútbol será pan y circo para el pueblo, pero en momentos de desilusión, cantar un gol con toda tu alma, abrazarte a desconocidos y olvidar toda la negrura que nos rodea... eso, eso es más que deporte, eso es más que un juego.

Alea Iacta Est

lunes, 31 de mayo de 2010

Israel ha cruzado el Rubicón.

En su largísima trayectoria de Crímenes contra la Humanidad todavía faltaban algunas leyes internacionales por infringir, no estaban completos todos los actos de crueldad, y quedaban algunas dudas sobre la legitimidad de las acciones del Estado de Israel, en pro de defender la integridad de su territorio y de las colonias anexionadas. Pero el asalto que se produjo anoche a la llamada 'Flotilla de la libertad', ha roto la baraja de juego: hablamos de un comando especial de uno de los mejores ejércitos del mundo, asaltando de madrugada y en aguas internacionales, una pequeña flota de activistas que buscaban llegar a la asfixiada Gaza, para llevar algo tan censurable como agua y comida.
Los muertos ya superan la decena y los heridos han pasado del medio centenar. Que curioso, porque entre los fallecidos no hay ningún soldado israelí a pesar de que, como asegura su primer ministro, fueron los activistas quienes atacaron primero... Y lo más preocupante de todo, sí, todavía más que los asesinatos cometidos por Israel, es que esto sienta precedente. Atacar un barco con bandera turca en aguas internacionales es una clara Casus Belli, o en Román Paladino: "nos habéis tocado los cojones y tenemos derecho a meteros un torpedo por el culo". Ahora ya no quedan reglas por seguir, aquí se ha establecido el todo vale.

El permanente desprecio a la legalidad internacional lleva años asegurándole numerosos amigos a Israel en todo el mundo, y este ha sido el penúltimo capítulo. En Oriente se pueden contar con los dedos de una mano los países que no quieren la total aniquilación de Israel; en Occidente son tan populares que los Estados no se dejan ver con los chicos de la Estrella de David, a no ser que sea imprescindible. Pero tranquilidad, a pesar de las numerosas condenas internacionales, y de que el propio Consejo de Seguridad de la ONU ya está reunido para exigir que los culpables de esta carnicería sean juzgados, aquí no va a cambiar nada. Los Estados intentarán implicarse lo menos posible a nivel público con Israel, pero los negocios y las amistades detrás del telón seguirán fluyendo como siempre. Somos nosotros, los ciudadanos, los que ya tenemos bien claro de qué palo va Israel. Que sí, que les atacan día sí, día no con cohetes desde el otro lado de la frontera; que cada cinco años les vuelan un autobús o una discoteca... pero lo que ellos hacen de manera sistemática se llama terrorismo de Estado, y ningún discurso a favor de la autodefensa nacional podrá cambiar este hecho.

Hace poco menos de 2.000 años, Julio César se detuvo delante del río Rubicón y dijo: "la suerte está echada". Segundos después, comenzaba la Segunda Guerra Civil de la República de Roma. Ayer, Israel echó su propia suerte y sólo el tiempo dirá, qué consecuencias traerá este acto de infinita maldad.


Hola marquistas

miércoles, 19 de mayo de 2010


Contar tu opinión no es lo mismo que informar. De igual manera que informar no es lo mismo que hacer periodismo. En el diario Marca no sólo no hacen periodismo, es que ni tan siquiera informan. Marca se ha convertido en un Lobby de presión, en una publicación diaria que pretende dictar los devenires del Real Madrid... en una mala conversación de taberna dirigida por el más ebrio del lugar.
Amo esta profesión y también a los compañeros periodistas del área de deportes, que ponen el picante y amenizan 50,60 ó 70 páginas de malas noticias que ya nos encargamos el resto de redactar. Por eso me enfada sobremanera lo que Inda está haciéndole a mis colegas: dejar el periodismo deportivo al nivel de la broma, del enfado de turno y la portada facilona.

Toda esta pataleta viene a cuento del magnífico post 'Inda hace triplete', que hemos podido leer esta semana en el blog 'La libreta de Van Gaal. Aquí se pone de manifiesto la campaña de acoso y derribo al técnico Pellegrini; una persecución de brujas que tiene como verdadero conductor el interés económico. ¿Cómo? Por supuesto que la prensa generalista se dedica a este tipo de tropelías también, pero coño, lo hacen con un poco más de delicadeza, con un mínimo de tacto.

No todo vale para vender periódicos. El respeto al personaje, a la ética periodística y por encima de todo, a los lectores, debería primar en cada una de las publicaciones de España.

Termino con la portada de Marca de esta jornada. ¡Que sensacional casualidad que esta entrevista -que estaba a buen resguardo en la nevera, todo hay que decirlo- haya salido el mismo día que se reúne la Junta Directiva del Real Madrid para dirimir el futuro del club blanco!

Qué bonito es el deporte... y que mal contado está en algunos medios de este país.

Desengaños

lunes, 17 de mayo de 2010


[...] una octogenaria que sobrevivía con alimento para gatos, era la “viuda de un obrero metalúrgico retirado. Su esposo había trabajado toda su vida en las fundidoras del centro de Pensilvania, confiado en las promesas de las grandes empresas y del sindicato de que, por sus 30 años de servicio, tendría una pensión y atención médica durante su retiro”...

La cita está intencionadamente sacada de contexto, y es que Noam Chomsky la utiliza en su último artículo para Público, para exponer la débil malla social que protege a los trabajadores de Estados Unidos. Me ha parecido oportuno rescatarla a raíz del recorte en el gasto público anunciado por el presidente Zapatero y, más aún, ante la vergonzosa pasividad de los sindicatos españoles, que se esconden detrás de declaraciones de broma -"lo que menos necesita este país es una Huelga General"; Toxo (CC.OO)- mientras cuentan el dinero que 'recaudan' gracias a las subvenciones del Estado. Y así, de paso, le siguen el juego a ese grandísimo empresario, valedor de los derechos de los trabajadores y presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, quien asegura que "el país no está para ningún tipo de huelga"
Claro que no, lo suyo es quedarse en casa viendo 'Sálvame' mientras poco a poco nos provocamos una embolia cerebral por gilipollas. Porque mola que la inversión española en I+D sea de cachondeo, que la Sanidad se deteriore a marchas forzadas -con, por ejemplo, 50.000 madrileños en lista de espera para operarse, al igual que estuvo en lista de espera Su Majestad Don Juan Carlos-; como también es buena señal que la Educación esté a la cola de Europa, o ese insignificante porcentaje de parados que hay en España no deje de crecer... ¡No hagáis Huelga General! ¡Salid a la calle sólo para celebrar el triunfo de vuestro equipo de fútbol favorito! ¡Confiad en los Sindicatos, que saben lo que hacen!




Afortunadamente, todo tiene un límite y en este país parece que estamos llegando a él. En Democracia existen herramientas para exigir tus derechos, y una de ellas es la Huelga General, tan legítima como cualquier otra.

Pero claro, para eso hay que creer en la Democracia y en quienes nos representan. Porque cuando se pierde la fe...

..."En vez de ello, fue uno de los miles que no recibieron nada porque la incompetente administración de las fundidoras y el sindicato corrupto (por no mencionar al Gobierno) irrumpieron en sus fondos de pensiones y robaron su retiro. Todo lo que ella tenía para vivir era la Seguridad Social"

Hablemos de comedia con mayúsculas, hablemos de The Office

jueves, 22 de abril de 2010


Entre tantas tramas corales con finales para Dios sabe cuándo, y argumentos cada vez más rocambolescos, conviene refrescar la memoria y rescatar del olvido una serie que sigue viva, muy viva para los que amamos la buena comedia. Sabemos de sobra que 'How I meet your mother' a perdido toda su frescura, que se ha convertido en un producto agradable pero poco más. De 'The Simpsons', cuanto menos hable, mejor, porque no soporto ver a mi segunda familia haciendo el gilipollas intentando rescatar a un público que se siente muy a gusto con el nuevo papá de América, un retrasado mental llamado Peter -adalid de lo absurdo y del humor más políticamente incorrecto, cosa que nos encanta-. También hay por ahí una tal 'Modern Family' que provoca risas, es amable y cae bien a todos. Pero la comedia sobre la que hoy escribo supera a todo cuanto haya visto antes. Está más allá de las comedias de situación que tanto nos han gustado. Se trata de 'The Office', tal vez, la mejor serie de humor de todos los tiempos, justo detrás de 'Friends'.


Y aquí viene la pregunta del día: ¿puede ser entretenida una serie que trata sobre la vida de unos 'simples' oficinistas? Prometo que sí, y subo la apuesta. 'The Office' me ha patrocinado algunas de las mejores carcajadas que he tenido en toda mi vida. Momentos en que se te saltan las lágrimas y dices, "esto no puede ser tan bueno", son habituales en esta producción de la ABC. La clave la tiene un tal Steve Carrell, un Dios de la comedia que bebe de los maestros del género -Monty Python entre otros-. El absurdo más tremendo, hilado muy fino gracias a unos personajes bien construidos y sobre todo, humanos, hacen de colchón para gags y situaciones de auténtico esperpento que protagoniza con absoluta maestría el señor Carrell.

El guión es, en apariencia, sencillo: todo transcurre en una sencilla oficina de algún pueblo perdido del Estado de Pensilvania, en la que trabajadores americanos de toda edad, raza y religión, viven su día a día. La sal a este plato se la añade un jefe absolutamente desquiciado -Carrell-, tan complejo, profundo y rico en matices que va más allá de la estupidez, la infantil inocencia o la maldad adulta. Él propiciará momentos de carcajada que el resto de protagonistas -porque, al fin y al cabo, todos lo son- se encargarán de vivir con su peculiar forma de ser.

Lo más original de todo es que la historia viene narrada a modo de falso documental, lo que refuerza el peso en la interpretación de los actores, y da pie a numerosísimas situaciones cómicas que de otra manera no se podrían dar.

Y ahora cierro el pico, os dejo la muy poco prometedora openning, y el enlace para verlo online.

¡Ah! Se me olvidaba, IMPRESCINDIBLE verlo en inglés, con sus subtítulos eso sí, pero en versión original. De otra manera, veréis una serie muy diferente.

En el mundo al revés

miércoles, 14 de abril de 2010

Ministerio del mundo al revés


-Hola, buenos días. Venía a solicitar un formulario estándar para empapelar a un abogado. -Sí, cómo no. Ventanilla 3.


Ventanilla 3


-... aham... de acuerdo. ¡Qué fácil! Entonces, lo único que tengo que hacer es decir que este juez no es competente para investigar miles de asesinatos en España... entiendo. ¿Y me dice que se llama prevaricación?
-Es algo muy sencillo. Además, no se preocupe, afortunadamente el Supremo está tan politizado, que no habrá lugar a la justicia.
-¡Hombre! Pues me deja usted más tranquilo, vaya a ser que ahora, por la trayectoria meritoria de este señor, que ya ha investigado dictaduras anteriormente, se le absuelva del terrible crimen que está cometiendo.
-No se preocupe, no habrá lugar a la imparcialidad, señor.
-¡Ah, oiga! ¿Esto tiene descuento para la extrema derecha?
-Por supuesto. Es un 30% de descuento, y si tiene nuestro carnet Golden Club, por apoyar ideologías fascistas, tendrá más posibilidades de ganar un exclusivo lavado de memoria, para que su sociedad no recuerde ejecuciones en masa, crímenes contra la humanidad... ese tipo de cosillas.
-Oiga, que servicio tan completo tienen ustedes aquí.
-Faltaría más. En el Ministerio del mundo al revés nos preocupamos de que los perfectos hijos de puta que apoyan la ideología más repugnante, y no quieren que se investigue lo ocurrido durante una dictadura de 40 años, consigan apartar de la justicia a un juez reconocido internacionalmente por un estúpido recoveco legal.
-Fascistas empapelando a jueces por investigar a fascistas... ¡Qué gran país!


Nota: esta historia es ficción. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia y no obedece a los deseos del autor.

Fiel ceguera

lunes, 5 de abril de 2010

"Nos abrazamos a ti, infalible roca de la Santa Iglesia de Cristo". Ésta declaración que el domingo pronunciaba el cardenal Angelo Sodano en la última misa de la Semana Santa, supone el orgasmo a siete días de orquestado silencio en los que la Iglesia Católica se ha maquillado con la fe ciega para recordar al pueblo que ellos, efectivamente, son infalibles. Y no importan los abrumadores casos de pederastia que brotan por todos lados, el Vaticano lo dejó muy claro, como recoge hoy el diario La Razón: en un gesto sin precedentes que indica la gravedad del momento, el decano del colegio cardenalicio, Angelo Sodano, rompió el estricto protocolo de la liturgia vaticana y, ante más de 80.000 fieles que llenaban la plaza de San Pedro a pesar de la lluvia, abrió la misa con un mensaje de solidaridad a Benedicto XVI. Muy apropiado, digno de la piedad eclesiástica el preocuparse por el Santo Padre, que tan mal lo está pasando estos días.



No hubo ayer más que una soslayada muestra de comprensión a las cientos, sino miles, de pequeños de todo el mundo que un día, en busca de respuestas y calor divino, encontraron las sórdidas manos de un representante de esta milenaria institución. Benedicto XVI, fiel a la política de empresa, no se enfrentó a la realidad de que una pequeña parte, pero parte al fin y al cabo de su Iglesia, ha violado sistemáticamente a cientos de niños a lo largo y ancho del mundo católico. Pero ahora viene la última arcada del vómito que provocan estos casos de pederastia y el perenne pasotismo con el que los enfrenta el Vaticano: el decano prosiguió con su mensaje: la Iglesia está con usted. Está con usted el pueblo de Dios que no se deja impresionar por las murmuraciones del momento, por las pruebas que en ocasiones golpean a la comunidad de los creyentes. Y la nota de humor en el asunto, es que esta misma gente que atenta contra el sentido común, el raciocinio, y la inteligencia con cada una de sus declaraciones, se sorprende de que cada año pierdan devotos en todo el mundo, de que ya muy pocos jóvenes quieran unirse al club de la sotana. ¿Pero cómo quieren que sus mensajes de amor, de comprensión al prójimo, y de paz lleguen a la sociedad y calen, cuando ellos mismos no demuestran la más mínima decencia a la hora de afrontar un masivo abuso de menores por parte de algunos de los suyos?

La sociedad va por un lado, y la Iglesia Católica Romana Apostólica, por otro. La sociedad, para lo bueno y lo malo, vive instalada en el siglo XXI, en la Era Digital. La Iglesia sigue instalada en el Medievo, y contraataca con mensajes medievales a los dígitos que mañana sí y mañana no, asaltan nuestro monitor y nos enseñan las atrocidades que algunos de ellos han cometido. Mensaje medievales como echarle la culpa a otros, a los enemigos de la fe, que se llamaban entonces: el cardenal decano expresa a Benedicto XVI el apoyo de la Iglesia ante la campaña laicista por los casos de pederastia.

No importa el total desplome de la Iglesia Católica Irlandesa por los citados episodios de pederastia, no importan los presuntos casos que encubrió el actual Papa y que también han salpicado al anterior; no importan las declaraciones de los pequeños que han sufrido abusos, como tampoco importa que la Iglesia se enfrente a una de las mayores crisis que ha vivido a lo largo de toda su historia. Ellos siguen inmutables, rígidos, estrictos y parapetados en el polvo de unos dogmas escritos por Dios sabe quién.

Séneca dijo una vez aquello de errare humanum est. Y ellos mantienen que son infalibles, que están más allá de lo humano. La conclusión es que, en temas como estos, desde luego que no demuestran tener ni una jodida pizca de humanidad.

Nota: un poco de humor del que escuece, relacionado con el tema.

Al salir, gire a la Izquierda

sábado, 3 de abril de 2010


Se ha dicho hasta la extenuación que la Izquierda a muerto. Que andaba moribunda, aquejada de un cáncer de larga duración. También se ha dicho que esta crisis, la que vivimos, y viviremos hasta dentro de unos años, no ha sido más que la esquela, el certificado de defunción de unas ideas, de un modo de organizar el mundo, que no tiene cabida en el Occidente del siglo XXI.

Derecha e izquierda son algo más que etiquetas. Hubo un momento en nuestro pasado, el de Europa, en que a la diestra del señor, del Rey, del mandamás de turno, se sentaba el representante de la nobleza, del clero... de los pijos, para que nos entendamos. Y en su siniestra se acomodaba una especie de representante del pueblo, de valedor de las castas sencillas. Uno luchaba por comerle el coco para que mantuviera el Status Quo, otro para que moviera el culo y mejorara las cosas para los de abajo. De ahí nació el termino Izquierda, de la necesidad de luchar por cambiar las cosas, de la reivindicación, del jodido inconformismo que hoy, verdaderamente, ha muerto estrangulado por el Estado del Bienestar, ese perfecto cabrón que nos ha colado un kilo de Valium en el café, y nosotros no hemos querido darnos cuenta.

Por eso esta crisis no ha servido para nada. Por eso no ha habido ni una maldita huelga general, ni manifestaciones en favor del trabajo... eso sí, en las colas del supermercado, del INEM, y en la terracita del bar bien que nos quejamos. Que si Zapatero cabrón, que si Rajoy peor, que si mi primo tenía una empresa y ya no. Pero eso no es la Izquierda.

Quiero pensar que la Izquierda está en coma, que lucha por abrirse paso entre las telarañas del Estado del Bienestar, que nos tiene tan cómodamente sedados, que no importa que nuestro nivel adquisitivo descienda cada año, que nuestra educación sea de guasa y la sanidad comience a privatizarse en ciertas comunidades de la piel de toro. Eso es lo que quiero pensar. Que vive en el corazón de todos esos chavales que llevan camisetas reivindicativas -aunque no tengan ni pajolera idea de lo que significan-, que visten los colores del progresismo, del avance, de la esperanza en el futuro.

Al final, tan sólo espero que sea cierto, que se puede matar al hombre, pero nunca a la idea.

Arde Alejandría

jueves, 25 de marzo de 2010


Internet es la Biblioteca de Alejandría del siglo XXI. Es la mayor revolución de la información que ha visto el hombre en toda su historia; más relevante que las pinturas rupestres de las Cuevas de Altamira, más importante que la biblia de Gutenberg y la aparición de la Enciclopedia. Sólo un hecho, un momento de la historia, que se dio en muchos puntos del globo aproximadamente al mismo tiempo, puede compararse con Internet. Hablo del alfabeto, de la aparición de la palabra escrita.

La grandilocuente entradilla de este post tiene por único objetivo resaltar la importancia de lo que nos jugamos. Internet es neutral. Es de todos. No pertenece a ningún país -con permiso de los servidores, que pueden ser apagados gracias a una nueva ley que se aprobó, si no recuerdo mal, con Obama como presidente-.

Y ahora, en este país gobernado por el menos malo de los malos, está a punto de nacer una ley terrible, injusta, estúpida. Esa ley surge de los deseos de una oligarquía, de la avaricia y la corrupción. Es el tumor de la Ley de Economía Sostenible, que asestará un duro golpe a los derechos en Internet. Este cáncer viene patrocinado por González Sinde, una cineasta que mama de la teta del Estado para promocionar sus propias películas y a sus propios amigos. Que bebe los vientos por esa corporación quasi mafiosa llamada SGAE, una retorcida trama de hombres grises, oscuros, de maletín fétido y moral laxa.

Hablemos más claro aún. La piratería es mala, ¿verdad? Los cantantes son unos 'pobreticos' que apenas llegan a final de mes, ¿cierto? La creación artística y cultural está a punto de morir por los que roban contenidos, ¿me equivoco? No, no y no. Es todo una maldita farsa, una urticante cortina de humo que asfixia el sentido común y no nos deja respirar la jodida verdad -que voy a poner en mayúsculas por que me apetece-, LA PIRATERÍA ES EL PILAR FUNDAMENTAL DEL OCIO Y LA CREACIÓN CULTURAL Y ARTÍSTICA DEL SIGLO XXI. Hagamos un ejercicio de sinceridad, que viene bien de vez en cuando. ¿Cuántos de nosotros hubiéramos comprado esa consola, si supiéramos que no podía ser pirateada? ¿Cuántos juegos originales compramos para esa consola? ¿De verdad que escucharíamos tanta música, iríamos a tantas salas, discotecas, pubs y conciertos, a ver tocar a nuestros grupos, si no tuviéramos libre acceso a sus contenidos?

Y tantos, tantos ejemplos... La verdadera piratería es la que practican los sinvergüenzas de las discográficas, de las productoras de cine, de las editoriales... Quieren que consumamos cultura a 80 euros el videojuego, 35 euros el libro, 20 euros el disco, 8 euros el cine.

Internet es el Arca de Noé al que los usuarios nos hemos subido para no sucumbir bajo la pérfida bilis de los que lo tienen todo, y quieren más. Y ahora a comenzado el asalto al barco.

Toca luchar porque hoy, los piratas, somos los buenos.

Para saber más:



En sentido opuesto

lunes, 22 de marzo de 2010

Ese aparatejo llamado LHC, el Gran Colisionador de Hadrones, está a punto de empezar a funcionar en serio. Pero ya no es noticia. Ha quedado comprobado que el mundo no se ha colapsado, que no han surgido marcianos desde una abertura espacio-temporal. Entonces ¿para qué informar? Todavía se sigue repitiendo lo que costó, la gran mano de obra que hizo falta, los esfuerzos políticos, científicos y económicos que han parido este invento, pero de su utilidad real, del progreso que aportará a la humanidad... nada de nada. Y es que tan sólo hablamos de la máquina que puede ayudar a responder esa preguntita que siempre nos vuelve a la cabeza, como una mala canción. ¿De dónde venimos? Eso no es portada, oiga.

Os voy a explicar una cosita que hace el LHC. Este gigantesco círculo mecánico pone en movimiento dos haces de protones que circulan casi a la velocidad de la luz, pero en sentido opuesto. Y esto me trae a la cabeza dos cosas que también van casi a la velocidad de la luz, y también en sentido opuesto: el desarrollo científico y la involución mental de cierta parte de la humanidad.

Cada día tenemos móviles más pequeños -ahora con rallador de queso-, coches con voces de GPS más sensuales, y libros que han olvidado el papel en alguna parte; Y en sentido opuesto, volando alto y muy rápido, tenemos los fanatismos y extremismos producto de la ignorancia. Ahora se lleva apuntarse a un partido de extrema derecha en Holanda, en Austria... ¡En toda Europa! -te hacen descuento en el cine. También se lleva eso de meterse en política cuando a uno no le llaman, véase Conferencia Episcopal Española y su afición por el bombo, la pandereta y la pancarta.

Un dueto de ejemplos que mueven a mucha gente, hacen mucho ruido, y viajan directamente contra el progreso científico y racional de la humanidad. Este es el auténtico colisionador de ideas. Y lamentablemente los segundos copan muchísimas más portadas que los primeros. Da que pensar, ¿no?

Pero claro, esto es sólo, una opinión más.


Todo comenzó en Guadalcanal

martes, 16 de marzo de 2010


La lancha de transporte avanza hacia la Isla de Guadalcanal. Hace un calor húmedo, ¿o tal vez son los nervios? Los soldados se miran unos a otros a los ojos, revelan tímidamente su miedo. Uno vomita, otro reza, un tercero mira la foto de su chica y el de atrás, termina su cigarrillo y prepara su rifle. El silencio pulsa en los oídos de los jóvenes... de repente se baja la compuerta y... nada. No hay batalla, han llegado tarde y la playa ya está tomada por otro pelotón, otra compañía o lo que sea.

Decepción. Decepción de ellos, los soldados, y leve decepción nuestra, mía, la del espectador. Todos esperábamos con muchísimo interés lo nuevo de un tal Spilberg y otro al que llaman Tom Hanks. La actual sequía de series de calidad nos empujó a creer en la nueva criatura de este matrimonio de Hollywood. Ya sabemos que Lost no termina de funcionar en su última temporada, que Flashforward fue el timo de la estampita, que a Dexter le queda una eternidad para volver, y que los lagartos de V no son nada nuevo bajo el sol; por eso precisamente necesitábamos de esa guerra en el Pacífico. De nuevas historias humanas. De nuevas explosiones. Necesitábamos un nuevo 'Band of Brothers', un verdadero clásico de las mini series que, con sólo 10 capítulos, nos hizo llorar como críos.

Pero anoche vi poco de eso en 'The Pacific'. La receta es la misma que gestó a su hermano mayor: documentación histórica, testimonios reales a modo de documental, banda sonora de lujo, y una cuidada fotografía y ambientación, que deberían abrigar a personajes completos, a historias que enganchen. Pero ese es el problema. La transición entre el mundo civil -véase, la ciudad y la vida cotidiana de los chicos protagonistas de la historia-, y la crudeza de la guerra, es demasiado rápida; un día estás cogiendo un tren, y al siguiente metido hasta el pecho en un agujero en alguna isla perdida. No me gustó nada. Necesito conocer mejor la vida de esos chicos, necesito saber de dónde vienen. Mucho me temo que en este 'Band of Brothers 2', los personajes se van a quedar flojos.

Tampoco me agradó la alarmante ausencia de espectacularidad. Ya sé que en Iwo Jima tendré toda la casquería que necesite, pero ayer esperaba algo más que un frugal combate en mitad de la noche, a los 40 minutos del episodio.

Cerrando con lo negativo, comentar que me quedé con las ganas de originalidad en la narración. Será que me he aficionado a lo raro, pero que me cuenten una historia en sentido cronológico normal me irrita, más cuando en 'Band of Brothers' tuvimos un primer episodio espectacular en este sentido.

Y ahora lo que sí me gustó. Se nota quién está detrás del proyecto. Aunque escasos, hubo varios momentos de auténtico arte en 'The Pacific'.

Atención, mini spoiler:

la secuencia en la que queda un último japonés con vida, y los norteamericanos se dedican a jugar con él, me pareció sobrecogedora. Me encantó la humanidad de uno de los personajes, protagonistas, que decidió terminar con el sufrimiento del enemigo a expensas del mosqueo de sus compañeros, que se lo estaban pasando pipa disparándole.

Por otro lado, 'The Pacific' promete mucho, es tal vez su mejor virtud a estas alturas. Ayer disfruté de gotitas de calidad, pero estoy convencido de que terminaré apagando la sed de espectacularidad.

Tan sólo espero que sean fieles a la historia -como lo intentaron ser en 'Band of Brothers'-, y que igual que se cuenta cómo comienza la Segunda Guerra Mundial para los yankis, también expliquen con pelos y señales cómo termina -Hirosima y Nagasaki.

Vaselina mentolada

martes, 9 de marzo de 2010


La generación Ni-Ni no existe. Existen los flojos, los macarras y los gilipollas de siempre, pero con tinte en el pelo, más o menos metal en la cara, y un móvil con el que grabar sus interesantes vidas.

La que sí respira y siente, es una generación de gente joven con ganas de hacer cosas. Con ganas de trabajar, de estudiar, de innovar, de viajar, y de prosperar. Ellos, nosotros, tú y yo, tenemos que abrirnos paso en un mundo difícil, lleno de mal agüero -que si cambio climático, guerras, fin del petróleo, edad de jubilación y pensión de fantasía, el hombre del coco...-. Pero si bien es cierto que suponemos el futuro de la sociedad, esa misma que tan mal nos mira ahora, también es verdad que somos el eslabón más débil de la llamada 'población activa'.

El paro español podría protagonizar una novela de terror, en donde el epílogo perfecto sería la tasa de paro juvenil, que es del 40%. Afortunadamente, como en toda historia de miedo, hay una luz al final del túnel que se llama CEOE, una agrupación de gente trajeada, muy seria, y que representa a muchísima más gente. Y estos tipos tan preparados, con una cartera de inversiones envidiable, y una preparación exquisita, han dado con la solución al problema, con la cuadratura del círculo.

Veamos el proceso, amigos:

  1. Estudias hasta los 18 años: tiempo en el que has conseguido un magnifico y valorado título de ESO y de Bachiller -ya mismo disponible con la firma del Príncipe de Asturias.
  2. Amplias tu formación hasta los 23/24/25...: donde conseguirás un fantástico título de las prestigiosas universidades españolas.
  3. Te pagas un Máster de 6.000 euros mínimo, a pagar en cómodos plazos. En este punto ya puedes tener fácilmente los 25/26/27...
  4. Por fin eres un joven bien formado. Perfecto, te ofrecemos unas prácticas no remuneradas durante un año, tiempo en el que trabajarás como uno más, con los derechos de un esclavo del siglo XXVII.
  5. ¡Vaya envidia! Eres un joven y experimentado trabajador de 27/28/29... ahora te ofreceremos un contrato diseñado para ti, ¡joven!: sin cotización a la Seguridad Social -te va a dar igual, porque dentro de 30 años no habrá dinero para tu pensión-, sin prestación por desempleo, claro, y sin derecho a indemnización por despido, para facilitar la movilidad entre los jóvenes de Europa.
Atención: ahora voy a utilizar un recurso para que me quede mejor el artículo, voy a terminar como empecé. La generación Ni-Ni no existe. Existen los políticos ineficaces, los empresarios usureros, los sistemas caducos y la desidia en general.

¿Un futuro desalentador? No... te regalan la vaselina.



Tontos con suerte

viernes, 26 de febrero de 2010

"Vivimos en una ciudad en la que los listos carecen de poder y los estúpidos los controlan todo".

El aforismo es del Doctor Julius Hibbert -sí, el de Los Simpsons-, y me viene a la cabeza por dos acontecimientos ocurridos en los últimos días:

  1. Empecemos por nuestra clase política. Hace pocas horas ha caído otra perla, esta vez desde las Cortes Valencianas, el lugar de moda para la estafa y el mamoneo. Aquí el insulto ya es deporte, y tengo entendido que te dan más cupones cuanto más zafio, denigrante y grosero sea el improperio. El PP está a punto de conseguir la escopeta de perdigones y la muñeca chochona -nueva referencia a Los Simpsons-. ¡Ojo! Que al PSOE le pasa igual... véase algún que otro Ayuntamiento del extrarradio.
  2. El nuevo espantapájaros televisivo. Un ex-presidiario cavernícola que en sus tiempos libres se pasea con la bandera del pollo y el saludo fascista en manifestaciones neo-nazis.
Me voy a detener aquí. Porque en la tele pública no han tardado en pedir disculpas, y en acudir al mismísimo Congreso de los Diputados a explicar lo sucedido durante la actuación del bípedo en la gala de Eurovisión -todo muy loable-. Y así, al mismo tiempo que el responsable del ente público daba la cara, la señora de la limpieza barría bajo la alfombra y aquí no ha pasado nada. ¡Pero tranquilos! Para algo están las cadenas privadas, para recoger el testigo y emitir los contenidos que la pública -por decencia, y porque la pagamos todos-, no puede ofrecer. No han pasado ni 72 horas, y el eslabón perdido ya tiene una preciosa oferta por parte del mayor estercolero de España, Telecinco. La cifra es divertida. Entre 30.000 y 40.000 euros -no se especifica si por aparición o en tarifa plana...-. Sin embargo, en las últimas horas -y tras la aparición de Cobra en 'Sálvame'-, los chicos de Telecinco han hecho las siguientes declaraciones: "John Cobra no va a aparecer en ninguno de nuestros programas". Tarde, ya lo ha hecho.

Y sí, en este país, la clase política y ciertos medios de comunicación, encabezan un vertiginoso descenso a las cloacas de lo chabacano, aplaudidos desde las gradas por el resto de nosotros. Como dice el refrán: "todos los tontos tienen suerte".

Pero claro, esto es, una opinión más.

Hacía falta ya...

jueves, 18 de febrero de 2010

Tenemos lo que nos merecemos.

No... no le eches la culpa a los políticos. Ya sabemos que en ese patio de colegio llamado Congreso de los Diputados se practican todo tipo de actividades: La Mosca: esto es, darle de ostias a un pobre imbécil hasta que le toque al siguiente político, jugador; El Beso, Verdad o Atrevimiento: que no es necesario explicar... y así, un sin fin de divertidos entretenimientos que hacen que sus señorías tengan que descansar durante laaaaargos periodos de tiempo.

Pero me disperso. Como decía, tú, y yo, y tu prima la de Cuenca, somos los responsables del paro, de los políticos de mierda, de las condiciones laborales... Porque en este país no tenemos cojones de salir a la calle nada más que para chorradas, pero para lo que de verdad importa, nos quejamos en la barra del bar o en el blog más cercano.

No le pasa lo mismo a los gabachos. Ellos actúan, ya sea tirando fresas, manipulando mundiales, o saliendo a la calle. Y es esto último lo que me impresiona de ellos. Con una tasa de paro de broma -en comparación con la ibérica-, los franceses están a punto de celebrar su segunda Huelga General en menos de tres meses. ¡Oh' lala! Pero aquí no.

Señores, en España estamos tan anestesiados, los Sindicatos están tan bien pagados, y nuestro Estado del Bienestar tan bien rebozado, que ni con cuatro millones de criaturas en paro, tenemos la vergüenza de salir a la calle más que para hacer botellón los jóvenes, ver la Semana Santa los creyentes, y jugar con las putas bolas de nieve el vulgo al completo.

Eso era lo que tenía que decir hoy. Pero claro, esto es sólo, una opinión más.

Por remover la mierda

miércoles, 10 de febrero de 2010

No lo podía creer. Toda mi carrera de juez pendía de un hilo tan fino como la decencia de esos canallas que me habían llevado al patíbulo.

Yo pensaba que tras el 75, justo después de toda aquella barbarie, la sociedad había evolucionado, cambiado... y ahora, años después, cuando he tenido la oportunidad de cerrar un tenebroso capítulo de nuestra nación, los bastardos ideológicos de aquella generación, han conseguido ponerme ante la soga de las siete vueltas.

En eso pensaba mientras veía como toda aquella gente me gritaba. No les escuchaba, pero sí sentía cada una de aquellas palabras como si me fueran escupidas directamente a la cara.

Uno, dos, tres, cuatro... conté pausadamente los diez escalones de vieja madera que me alejaban del suelo y asegurarían un final lo más decente posible para lo que he sido hasta ahora. Sabía a ciencia cierta el protocolo, pero no pude menos que sorprenderme cuando allí arriba, con el viento de cara y los abucheos de fondo, vi a esa hija de puta llamada Justicia. La muy zorra tenía los ojos vendados, y una sonrisa taimada daba sentido a un rostro casi inhumano. A su diestra, aquella mortecina figura sujetaba una balanza, a su siniestra, una espada recién afilada esperaba ser usada.

Con sumo cuidado, pero con total profesionalidad, Justicia rodeó mi cuello con la áspera cuerda y acto seguido ajustó el nudo. Perfecto.

¿En qué pensaba mientras caía por el hueco del patíbulo? No sentí pena por mi carrera de juez, ya muerta, ni tan siquiera por mí, ya desechado por la sociedad. Tan sólo me invadió una agobiante sensación de asco, una arcada rancia al recordar que todo aquello me había pasado por creer en Justicia, por intentar restablecer la dignidad a todo un país, que durante cuarenta años, estuvo sometido bajo el yugo fascista y la sinrazón de la dictadura.

Al final, sólo pensé que aquello me estaba bien empleado por remover la mierda que todavía huele, en la gloriosa historia de España.
Dedicado al magistrado Baltasar Garzón, quien un día intentó hacer Justicia, y ésta le dio por el culo.

¿A quién cojones le importaba Haití?

miércoles, 20 de enero de 2010

Pues a nadie, hasta hace dos días. Porque la sociedad, los gobiernos, los medios, somos así.

¿Qué son el país más pobre de América? Que les den porculo, nosotros nos vamos a beber ron a la República Dominicana, que pilla en la parte pija de la isla.

¿Qué desde que se independizaron hace un par de siglos, los gobiernos occidentales han jugado al Risk con el país? Pues claro, ponemos al negrito de turno que nos frota la espalda, y punto. Patrocinando dictaduras, claro que sí, al más puro estilo americano -y europeo, ojo.

¿Cómo? ¿Terremoto? ¿Miles de muertos? ¿Dramas? ¡Una niña mulata y con las trenzas de colores que se ha quedado atrapada! Joder, esto sí es noticia, y no antes, cuando sólo se morían Justificar a ambos ladosde hambre. Hasta el profesional del tanatorio, Pedro Piqueras -alias, el Destripador de Telecinco- ha ido a cubrir la información. Tanto muerto tiene que dar unos planos de puta madre.

Y eso sí, ahora todos, como auténticos civilizados, a ingresar dinerito en las ONG's, a ponernos en la cola para adoptar a una de esas niñas monísimas, y a solidarizarnos con la República de Haití... "¡Que llega Europa!" Decía la vicepresidenta Fernández de la Vega, "No vamos a olvidarnos del pueblo de Haití", y más gilipolleces de la misma suerte.

Pero dormid tranquilos esta noche, que el Tio Sam ya llega con 10.000 Marines, y que Francia se mosquea -por lo del Risk, ¿recordáis?-.

Todos con Haití... una mierda. Viva la hipocresía.

Una de película: análisis de James Cameron's Avatar

jueves, 31 de diciembre de 2009

Me gustan las películas que no dejan indiferente a nadie. La odias, la amas, te dejan confuso, con rencor, con una sensación agridulce, dormido o acordándote en todo momento de esas hemorroides tamaño King Size.

Así es lo nuevo del papá de Titanic, un James Cameron que se ha tomado su tiempo -tres lustros-, para madurar una cinta imprescindible. Sí, como lo leéis. Ésta es una de esas películas que hay que ver en el cine, con tus gafas de Bartolo y cara de embobado. Porque por encima de todo, 'Avatar' es un espectáculo audiovisual impresionante, un orgasmo conseguido a base de la más avanzada animación por ordenador. Por supuesto, la tecnología 3D es obligatoria para disfrutar al máximo, y es que todo en 'Avatar' está pensado para que alargues la mano e intentes coger ese copo de ceniza o ese simpático bicho volador que parece querer anidar en tu coronilla. Expresiones de sorpresa, humor e incluso susto, son la principal banda sonora que acompaña a cada proyección -por que la BSO está bien concebida, pero no deja de recordar a Pocahontas.

Y hablando de guiones ya vistos, 'Avatar' pierde toda su magia en cuanto intentamos abstraernos del maravilloso mundo de Pandora. Si excavamos un poco más allá, veremos personajes más o menos complejos pululando sobre un argumento recalentado que deja escapar una magnífica oportunidad de sorprender. ¡Ojo! La historia es sólida, se mantiene e incluso tiene pequeñas trufas escondidas que se pueden degustar, pero nada más. Casi tres horas de película sustentadas por un guión de primero de carrera, terminan pasando factura al espectador, que ya casi al final no puede más que mirar el reloj y preguntarse si llegará a la cena.

Una pena, porque con un poco más de esfuerzo e imaginación, 'Avatar' bien podría haber dado para una magnífica trilogía de aventuras -que es sólo eso, una de aventuras-.

Aún con todo lo negativo, de verdad que merece la pena disfrutar del cine del futuro, porque yo estoy convencido de que 'Avatar', guste más o menos, abre la puerta de par en par a la industria de las 3D, y eso siempre es interesante.

PD: como nota que no me puedo callar, parece que Cameron, en 15 años de intensa actividad neuronal para rumiar la historia, ha tenido tiempo de leer la novela de Poul Anderson 'Call me Joe'. ¿Por qué lo digo?